La Máquina pone un alto al discurso de odio en redes sociales
En Tantita Tinta siempre hemos creído que el deporte debe ser un terreno de juego limpio, tanto en la cancha como en el entorno digital. Sin embargo, lamentablemente, la realidad nos golpea con noticias que nos obligan a alzar la voz. Recientemente, el Club Cruz Azul ha emitido un comunicado contundente tras los ataques y agresiones digitales sufridas por sus jugadoras y su directora deportiva, María Fernanda Pons.
El conflicto estalló a raíz de comentarios vertidos en el podcast ‘Pláticas del Mal’, un espacio de YouTube encabezado por Mike ‘Máquina del Mal’, Santiago Domínguez y Criss Ángel ‘Babuino’. Lo que ellos presentaron como una ‘plática’, resultó en una serie de agresiones que cruzaron la línea de la libertad de expresión para caer directamente en el terreno del acoso y la violencia de género.
¿Qué está pasando exactamente?
La institución cementera no se quedó de brazos cruzados. En un movimiento que aplaudimos en Tantita Tinta, el club condenó enérgicamente cualquier tipo de violencia contra las mujeres. Citando la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, el equipo recordó que los ataques digitales no se quedan en la pantalla: tienen consecuencias reales que pueden causar daños psicológicos, físicos y patrimoniales severos. María Fernanda Pons, en particular, ha sido blanco de amenazas directas, algo que, sencillamente, no podemos normalizar.
Las medidas drásticas de Cruz Azul
La respuesta de la directiva fue clara y sin rodeos. Aquí te contamos los puntos clave que debes saber:
- Cero tolerancia: Cruz Azul cortó cualquier relación presente o futura con los integrantes del podcast. Esto significa que no habrá entrevistas, colaboraciones ni espacios para ellos.
- Adiós a los patrocinios: El club extendió este veto a cualquier empresa o marca que decida financiar a estos creadores de contenido. Si los patrocinan, se alejan de la Máquina.
- Blindaje legal: La institución no solo condenó los hechos, sino que puso a disposición de sus jugadoras y de la propia Pons todo su equipo legal para que, en caso de que deseen proceder judicialmente, cuenten con el respaldo total de la institución.
El ecosistema digital debe ser un lugar seguro
Para nosotros en Tantita Tinta, este suceso pone sobre la mesa un tema urgente: la responsabilidad de quienes tienen un micrófono o un canal de YouTube. El alcance que tienen estos espacios es enorme y, con él, llega una obligación de ética que parece haberse perdido en la búsqueda de ‘likes’ y clics fáciles. El apoyo que han recibido de la Federación Mexicana de Fútbol, la Liga MX y otras instituciones es un respiro, pero la lección es clara: el acoso no tiene cabida en nuestro fútbol.
Las redes sociales son herramientas poderosas, pero cuando se usan para amedrentar, dejan de ser una plataforma y se convierten en una herramienta de violencia. Cruz Azul ha marcado un precedente importante que esperamos sea seguido por otros clubes; el respeto a las profesionales que defienden nuestra camiseta es innegociable. Seguiremos muy de cerca cómo evoluciona este proceso legal y esperamos que se haga justicia para las afectadas.
Fuente: Mediotiempo