¡Aguas! Que la seguridad en casa no sea un tema que dejes para después
En Tantita Tinta sabemos que, entre la chamba, las vueltas del día y el estrés de la ciudad, muchas veces damos por hecho que nuestra estufa, el calentador o el tanque de gas simplemente “funcionan”. Sin embargo, tragedias como la de Avenida Coyoacán o incidentes recientes en restaurantes nos recuerdan que el gas es un elemento con el que no se juega. Más vale prevenir que lamentar, así que vamos a ponernos serios y revisar qué está pasando en tu cocina y cuarto de lavado.
La estufa no es eterna
Existe el mito urbano de que las estufas aguantan todo, pero la realidad es que el cochambre y el paso de los años las vuelven vulnerables. Guillermo Ayala, director de Alertas Tempranas de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, nos ha recordado en varias ocasiones que el mantenimiento preventivo es clave. ¿Hace cuánto no llamas a un técnico certificado?
Lo que debes revisar hoy mismo:
- Las hornillas: Si tienen grasa acumulada o se ven fracturadas, son focos rojos de fugas.
- El horno: Muchos lo usamos como bodega para ollas y sartenes, olvidando que ahí hay quemadores que necesitan inspección constante.
- Conexiones de cobre: Si tu estufa tiene más de 10 años, revisa que la tubería no esté verde por corrosión o húmeda. ¡Cámbiala en cuanto detectes cualquier irregularidad!
Ojo con el calentador y las secadoras
Si tienes un calentador automático, este debe encender al primer intento. Si notas que tarda o escuchas un “pop” antes de que salga la flama, llama a un experto. Un equipo que falla es un equipo que está acumulando gas de más. Lo mismo aplica para las secadoras de ropa; si están conectadas a una toma de gas, verifica que las mangueras no tengan dobleces o grietas. En México, las épocas de lluvias nos obligan a cerrar ventanas, lo que crea un ambiente perfecto para que el gas se acumule si hay una pequeña fuga. ¡No te confíes!
¿Qué hacer si hueles a gas? (Paso a paso)
El Heroico Cuerpo de Bomberos de la CDMX es claro. Si el aroma delata una fuga, sigue este protocolo al pie de la letra:
- Cierra la llave: Es lo primero y lo más importante. Ve directo al tanque o a la llave de paso y corta el suministro.
- Ventila: Abre todas las ventanas y puertas posibles para que el aire circule.
- ¡Cero electricidad!: No toques interruptores, no prendas la luz ni uses el celular dentro del área afectada. Cualquier chispita es suficiente para iniciar un drama.
- Evacua: Sal del lugar inmediatamente y no regreses hasta que las autoridades digan que es seguro.
- Llama a los profesionales: Usa un teléfono fuera de la zona de peligro. Marca al 911, a los Bomberos (5768 3700) o a la Central de Fugas CDMX (55 5353 2515 / 55 5353 1098).
Recuerda que en Tantita Tinta siempre te recomendamos tener a la mano el contacto de Protección Civil de tu alcaldía. La seguridad empieza por la información que aplicas en tu propia recámara o cocina. No esperes a que el olor te alerte, mejor haz una revisión preventiva esta misma semana. ¡Tu tranquilidad vale cada peso invertido en un buen técnico!
Fuente: Sopitas Cosas