Tras las rejas: Fernando Farías, el ‘pez gordo’ del huachicol, llega al Altiplano

El ocaso de una red que movía millones en alta mar

La noticia ha cimbrado a las autoridades y a la opinión pública. Fernando Farías Laguna, señalado como una de las piezas clave en el contrabando de combustible, ha sido expulsado de Argentina y aterrizará en México para enfrentarse a su destino: el penal de máxima seguridad de El Altiplano. En Tantita Tinta, hemos seguido de cerca este caso que destapa una cloaca de corrupción marítima difícil de ignorar.

El anuncio, realizado por la fiscal general Ernestina Godoy Ramos, no deja espacio a dudas: la contundencia de las pruebas fue suficiente para que las autoridades argentinas le dieran la salida inmediata. El sobrino político del exsecretario de Marina ya no tiene a dónde correr.

¿Quiénes son ‘Los Primos’ y cómo operaban?

No estamos hablando de un caso menor. Farías Laguna y su hermano, Manuel Roberto, han sido identificados como los líderes de una organización bautizada como “Los Primos”. Su modus operandi era tan sofisticado como ilegal: una red dedicada a la dispersión y distribución de hidrocarburos robados por vía marítima, evadiendo controles fiscales y burlando la vigilancia.

La Fiscalía ha puesto sobre la mesa un dato que nos deja helados: la afectación económica a esta red criminal asciende a más de 340 millones de pesos. Esto, tras el aseguramiento de varios buques el año pasado, cargados con millones de litros de combustible que nunca debieron tocar nuestras costas.

La red es más grande de lo que parece

Hasta ahora, el recuento de daños para la organización criminal es de 15 personas detenidas, de las cuales 12 son exservidores públicos, incluyendo marinos y agentes aduanales que, en lugar de proteger la soberanía, decidieron hacerse de la vista gorda (y bolsillos llenos) por un tiempo.

Pero en Tantita Tinta sabemos que esto apenas es la punta del iceberg. La fiscalía ha dejado claro que la investigación no se detiene aquí. Se vienen nuevas órdenes de aprehensión que apuntan directamente a los accionistas, apoderados y socios de esta red en al menos seis estados del país. El mensaje es claro: se va a ir tras todo aquel que haya prestado su nombre o capital para este lucrativo negocio ilegal.

¿Qué sigue ahora?

El internamiento de Farías en El Altiplano es solo el inicio de un proceso judicial que promete ser largo y mediático. La coordinación entre el Gabinete de Seguridad y la Fiscalía es, hoy por hoy, la herramienta principal para desmantelar este esquema de “huachicol fiscal” que tanto daño le ha hecho al erario.

Para nosotros, el hecho de que se alcancen estas estructuras corporativas —accionistas y socios— marca un precedente importante en la lucha contra la corrupción. Estaremos atentos a los próximos nombres que salgan a la luz en esta lista negra que amenaza con sacudir a sectores empresariales y logísticos de México.

Fuente: El Universal


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