¿Investigar o disparar? Esa es la cuestión en The Sinking City 2
En Tantita Tinta siempre nos hemos preguntado qué pasa cuando mezclas el horror existencial de H.P. Lovecraft con un buen arsenal de armas. Pues bien, The Sinking City 2 ha llegado para darnos la respuesta y, de paso, generar uno que otro debate intenso en nuestra redacción. Tras probarlo a fondo en nuestra PS5, tenemos claro que esta secuela no es lo que muchos esperaban, pero eso no es necesariamente malo.
A diferencia de su antecesor, que se centraba mucho en la parte detectivesca, esta nueva entrega se inclina sin miedo hacia el survival horror más puro. Olvídate de solo estar buscando pistas en archivos polvorientos: aquí el juego te obliga a gestionar recursos, cuidar cada bala y sobrevivir a criaturas que parecen salidas de una pesadilla acuática.
Un viaje por Arkham que no perdona
La historia nos sitúa en una Arkham de los años 20 azotada por inundaciones sobrenaturales. Estéticamente, el juego es un deleite: edificios Art Déco que se caen a pedazos, bares clandestinos con secretos y una atmósfera que te envuelve. He invertido unas 20 horas en recorrer sus calles, ya sea a pie o en lancha, y la experiencia visual es de primera. Incluso en PS5, el rendimiento es sólido; no te vas a encontrar con esos errores que arruinan la chamba del desarrollador, aunque sí con algunas animaciones de enemigos que se ven un poco extrañas a la distancia.
Para quienes aman los retos, el juego ofrece un sistema de dificultades muy bien equilibrado. En modo normal, los enemigos caen rápido si sabes apuntar, pero si te pones en dificultades altas, la gestión de inventario se vuelve una verdadera pesadilla digna de los mitos de Cthulhu.
¿Investigación o acción a lo Resident Evil?
Muchos dicen que se perdió la identidad del primer juego al priorizar la acción, pero en Tantita Tinta creemos que hay un equilibrio interesante. Los puzles siguen ahí, y vaya que algunos son pícaros; te obligan a usar la lógica y las matemáticas. Sin embargo, el combate se siente inspirado por los remakes modernos de Resident Evil. Y seamos honestos: ¿quién puede resistirse a una buena escopeta cuando los monstruos intentan devorarte?
- Ambientación: Una joya de los años 20 con tintes oscuros y sobrenaturales.
- Duración: Entre 16 y 20 horas para completistas, ideal para un fin de semana largo.
- La escopeta: Tu mejor amiga, especialmente si consigues munición infinita en el Nuevo Juego+.
Lo que le falta a este caldero
No todo es miel sobre hojuelas. Como redactor, me duele decir que el juego abusa un poquito de los jumpscares (sobresaltos) y de ruidos constantes para generar miedo, en lugar de apostar por el terror psicológico más sutil. Además, extraño mecánicas como poder aplastar enemigos para obtener recursos o un sistema de desmembramiento más detallado. A veces, la acción se siente un poco “quemabalas” al enfrentarte a hordas donde lo único que importa es no quedarte sin munición.
En conclusión, The Sinking City 2 es un juego muy sólido. No busca reinventar la rueda, pero ofrece una experiencia intensa y satisfactoria para quienes amamos los escenarios lúgubres y los retos de supervivencia. Si buscas una aventura donde el amor y la puntería son tus únicas herramientas, este título es para ti. Yo, por mi parte, ya estoy preparando mi partida con munición infinita para disfrutarlo de nuevo.
Fuente: VidaExtra