Entre la sombra del brujo y el peso de la noche
Hay que tener mucha valentía —o una pizca de locura— para subirse al ring y competir directamente contra la sombra de The Witcher 3: Wild Hunt. Para muchos, ese título es el rey indiscutible de los juegos de rol, por lo que aspirar a superarlo con una ópera prima suena bastante ambicioso. Sin embargo, en Tantita Tinta nos fascina cuando un estudio se atreve a arriesgarlo todo. Los desarrolladores de Rebel Wolves llevan en sus venas el ADN del estudio polaco, y eso se nota desde el primer segundo en que pones un pie en el Valle de Sangora, ubicado en los Cárpatos. Los paisajes evocan de inmediato las tierras salvajes y los parajes que ya conocemos de sobra, pero con una atmósfera completamente renovada.
Después de echarle más de 45 horas y explorar cada rincón del mapa, el equipo de Tantita Tinta te cuenta de primera mano qué se siente al encarnar a Coen, un neófito que pasa de ser humano a un vampiro con más dolores de cabeza que ventajas sobrenaturales. El juego plantea una premisa urgente: tienes exactamente 30 días y 30 noches para rescatar a tu familia. Una cuenta regresiva que funciona de manera literal y que convierte cada decisión en un auténtico volado.
Un arranque complicado y un rendimiento con altibajos
Seamos honestos: las primeras 15 horas de The Blood of Dawnwalker pueden sentirse tan pesadas como cargar una computadora vieja por todas las escaleras de la oficina. En el apartado gráfico luce precioso, pero el rendimiento inicial dejó mucho que desear, obligando a jugar a unos sufridos 30 cuadros por segundo que de estables no tenían nada. Afortunadamente, el parche del día uno trajo el ansiado modo de 60 cuadros por segundo, lo que le devolvió la vida y la fluidez a los combates, haciendo que la experiencia cambie radicalmente para bien.
Eso sí, no todo es miel sobre hojuelas. Las animaciones de los personajes siguen mostrando contrastes muy marcados; mientras algunas secuencias de exploración y combate se ven detalladas, otras lucen sumamente rígidas, con expresiones faciales que a veces brillan por su ausencia. El trabajo artístico, la música y el doblaje rescatan por completo el barco, regalando un mundo de fantasía medieval que da gusto recorrer a pie o a lomos de tu montura.
El combate: ¿un dolor de cabeza o cuestión de actitud?
El sistema de peleas es, sin duda, el aspecto más polémico de la aventura. Inspirado en mecánicas de guardia de cuatro direcciones, se aleja de la agilidad a la que nos tienen acostumbrados otros títulos. Al principio, intentar bloquear mientras te enfrentas a varios enemigos a la vez se siente como un auténtico drama en plena calle a la hora pico:
- Falta de movilidad: El botón de guardia ancla a Coen, impidiéndole moverse mientras intenta cubrirse de los ataques enemigos.
- Caos multienemigo: La inteligencia artificial no espera su turno, y cuando te enfrentas a grupos numerosos, el indicador de bloqueo se vuelve confuso.
- La curva de aprendizaje: Tras dominar el sistema de paradas y equilibrar habilidades pasivas con un estilo enfocado en la esgrima y la brujería, el combate fluye mejor, pero el inicio puede frustrar a más de uno.
El tiempo como moneda de cambio
En este universo, el tiempo vale más que el dinero en quincena. Hablar con un personaje secundario, aprender una nueva habilidad o simplemente viajar puede costarte valiosas barras de tiempo que representan medio día o una noche entera. Aunque al principio este sistema puede agobiarte, desde la perspectiva de Tantita Tinta te damos un consejo de cuates: no te paniquees. Hay tiempo suficiente para explorar, hacer misiones secundarias y llegar al tramo final sin andar corriendo por los pasillos con el Jesús en la boca.
Eso sí, un punto negativo importante es que al llegar a la misión final pierdes por completo el acceso al mapa abierto y a las misiones secundarias pendientes, sin contar que el título carece de modo Nueva Partida Plus. Un detalle que sin duda romperá el corazón de los completistas más clavados.
En conclusión, The Blood of Dawnwalker es una gran aventura de rol con claroscuros muy evidentes. Cumple con creces como historia de origen y sienta las bases de un universo fascinante que promete dar mucho de qué hablar en el futuro. Si eres fan de la fantasía oscura y los retos complejos, esta chamba de Rebel Wolves merece un espacio en tu consola.
Fuente: VidaExtra