¿Suturas Post-it? El genial giro de MIT que podría cambiar las cirugías

Imagina que en lugar de pasar horas en un quirófano lidiando con agujas y suturas milimétricas, los médicos pudieran sellar tejidos con algo tan sencillo como un Post-it. Suena casi demasiado bueno para ser cierto, pero ese es precisamente el objetivo de SanaHeal, una startup nacida en los laboratorios del MIT que está causando ruido en el mundo médico.

El problema que nadie quiere ignorar

Los procedimientos quirúrgicos que requieren conectar dos piezas de tejido son innumerables: desde un bypass cardíaco triple hasta cesáreas, reparaciones de hernias y cirugías de tendones. Hoy en día, estas operaciones dependen principalmente de robots controlados por cirujanos o de la mano humana, y el margen de error es mínimo. Un pequeño error al suturar o grapar puede tener consecuencias devastidoras para el paciente, como fugas de fluidos o infecciones. Es un drama que se vive en cada operación, donde la precisión es todo y el margen de error se traduce en riesgos reales.

De la naturaleza a la innovación: barnáculos y telarañas

La tecnología de SanaHeal no surgió de la nada. Inspirada en materiales pegajosos de la naturaleza como los barnáculos y las telarañas de araña, los investigadores del MIT desarrollaron un bioadhesivo que puede adherirse rápidamente a superficies húmedas e irregulares, creando sellos herméticos al aire y a fluidos. El secreto está en los polímeros y el agua: materiales biocompatibles que minimizan la respuesta inmune y la formación de tejido cicatricial, algo que las suturas tradicionales a menudo provocan.

Cómo funciona el ‘Post-it’ médico

Las versiones tempranas de la tecnología actuaban como cinta adhesiva doble cara, absorbiendo agua de los tejidos húmedos usando ácido policítrico, un material absorbente utilizado en pañales, para adherirse en cuestión de segundos. El resultado es una unión segura y rápida, sin necesidad de agujas, ni dolor excesivo para el paciente, ni el largo tiempo de operación que conlleva la sutura tradicional. Para los cirujanos, significa procedimientos más eficientes y menos invasivos.

De la hemostasia a la reparación tisular: un abanico de aplicaciones

SanaHeal ya tiene luz verde regulatoria para detener el sangrado traumático, y el próximo año entrará en ensayos humanos para ayudar a controlar el sangrado durante cirugías y para la reparación de diversos tejidos lesionados. Pero las aplicaciones no se quedan ahí. La tecnología puede usarse en cirugías abiertas, laparoscópicas y endoscópicas, e incluso en combinación con dispositivos existentes para implantes sin puntos, como reparaciones de hernias y reparaciones nerviosas. Es, en palabras del fundador Hyunwoo Yuk, una plataforma con un potencial que aún está por explorarse al máximo.

¿Por qué deberías importarte?

Más allá de la tecnología brillante, este avance tiene un impacto directo en la vida de los pacientes y en el sistema de salud. Los procedimientos quirúrgicos más rápidos y eficientes tienen el potencial de reducir costos cada vez más altos que hoy significan una carga enorme para los presupuestos médicos. En México, como en muchos países, el costo de una cirugía puede ser una preocupación mayor para las familias, y cualquier innovación que simplifique el proceso y reduzca complicaciones es una victoria para todos. Además, al reducir el trauma tisular, se disminuyen las infecciones y los tiempos de recuperación, lo que significa menos estancia hospitalaria y una vuelta más rápida a la vida cotidiana.

Del academia al mercado: un viaje de casi una década

Hyunwoo Yuk, fundador y director tecnológico de SanaHeal, realizó su maestría y doctorado en el laboratorio de Xuanhe Zhao en el MIT. Inicialmente, su investigación se enfocó en las propiedades mecánicas de los hidrogeles, pero alrededor de la mitad del programa cambió hacia sus aplicaciones biomédicas, motivado por un grave accidente de un familiar. ‘Fue entonces cuando hablé con médicos y escuelas de medicina en Boston y comprendí cuán a menudo los cirujanos tienen que sellar o unir tejidos’, relata Yuk.

La compañía, que colabora con empresas más grandes para ensayos clínicos y comercialización, nació oficialmente en 2021 después de recibir financiamiento del Deshpande Center. Yuk admite que el proceso de comercialización ha tardado más de lo esperado, pero cree que el resultado final —ver una tecnología de laboratorio impactar la vida de los pacientes— valdrá la pena. Mi objetivo como investigador es ver el ciclo completo de una nueva tecnología, desde el descubrimiento científico hasta un producto aprobado que ayude a los humanos, explica. ‘Es raro, pero sería increíblemente gratificante y una gran historia para inspirar a mis colegas de investigación.’

En Tantita Tinta hemos seguido de cerca este tipo de innovaciones que prometen cambiar nuestra relación con la salud y la tecnología, ofreciendo a nuestros lectores análisis frescos y cercanos sobre lo que viene en el mundo de la ciencia y la medicina.

Fuente: MIT News


Deja un comentario