El ambiente en la Magdalena Mixhuca suele ser una auténtica fiesta llena de color, música y motores rugiendo, pero este año la llegada del Gran Premio de México estuvo marcada por la incertidumbre dentro del paddock. El joven talento italiano Kimi Antonelli, una de las grandes apuestas de la escudería Mercedes, encendió los focos rojos al reportar problemas de salud justo en la antesala de las actividades oficiales del circuito ubicado en la capital del país. Los aficionados que esperaban ansiosos ver desfilar a sus ídolos se quedaron con las ganas de presenciar la estampa completa del equipo alemán durante el tradicional día de medios.
El virus que detuvo al bólido de Mercedes
Las especulaciones no tardaron en circular por los pasillos del Autódromo Hermanos Rodríguez cuando el nombre del corredor europeo brilló por su ausencia en la conferencia de prensa programada para este 29 de octubre. De inmediato, los representantes de la escudería del fabricante alemán salieron al paso de los rumores para calmar a la fanaticada y a la prensa especializada. Según el reporte médico oficial avalado por la propia organización, el competidor contrajo un cuadro viral que se manifestó en forma de una fuerte gripe, obligándolo a guardar reposo absoluto en su hotel para evitar complicaciones mayores antes de subirse a su monoplaza a más de 300 kilómetros por hora.
Como medida preventiva y tras la valoración pertinente, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) decidió eximirlo de sus compromisos comerciales y de comunicación con los medios, dándole luz verde para concentrar todas sus energías en la recuperación física. Desde el interior del garaje de Mercedes existe total confianza en que el tratamiento surta efecto rápidamente, permitiéndole enfundarse el casco y saltar al asfalto para las codiciadas prácticas libres del viernes. Para un novato que busca consolidar su nombre en la máxima categoría del automovilismo mundial, perderse estos ensayos representaría una desventaja técnica considerable frente a rivales que ya conocen a la perfección las complejidades altitudinales del trazado mexicano.
El bautizo mexicano y las bajas inesperadas
Pero Kimi Antonelli no fue el único protagonista del deporte motor que sufrió estragos físicos en tierras aztecas durante las horas previas al arranque oficial del fin de semana. En una situación que ya raya en la anécdota folclórica del circuito, otro destacado piloto de la parrilla tuvo que lidiar con malestares estomacales tras su ineludible encuentro con la gastronomía callejera del país, cayendo en la tentación de comerse unos tradicionales tacos apenas pisar territorio nacional. Afortunadamente, los reportes médicos indican que ambos competidores evolucionan favorablemente y estarán listos para rugir en la pista.
Desde la redacción de Tantita Tinta seguiremos de cerca cada incidencia de este emocionante fin de semana deportivo, donde la pasión de la afición mexicana promete superar cualquier contratiempo climatológico o de salud que intente opacar la fiesta de la Fórmula 1 en la Ciudad de México.
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Fuente original: Sopitas Deportes