¿Qué pasó realmente con el sismo que sacudió la CDMX?
Si estabas en la oficina, en la escuela o terminando de comer y de repente sentiste ese movimiento oscilatorio característico que nos pone los pelos de punta, no fue tu imaginación. Este viernes, un sismo de magnitud 5.2 con epicentro en Ometepec, Guerrero, se hizo presente en la capital mexicana, despertando las alertas ciudadanas, aunque no precisamente las del sistema oficial.
En Tantita Tinta sabemos que, cuando la tierra se mueve en la CDMX, el primer instinto es buscar el altavoz más cercano esperando el sonido de la alerta sísmica. Sin embargo, en esta ocasión, el silencio fue la constante. Pero, ¿por qué ocurrió esto? Aquí te explicamos lo que sucedió y por qué las autoridades mantienen la calma.
¿Por qué no sonaron los altavoces?
La pregunta del millón que todos nos hicimos en redes sociales tiene una respuesta técnica muy clara. Myriam Urzúa, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, fue contundente: el sistema de alerta sísmica está calibrado bajo parámetros específicos que no se cumplieron en esta ocasión.
Para que la alerta sísmica se active en la CDMX, deben conjugarse dos factores cruciales:
- La magnitud: Debe superar los 6.0 grados en la escala de Richter.
- La distancia: El epicentro debe encontrarse a una distancia que permita predecir un impacto considerable para la capital.
En este caso, aunque el movimiento fue perceptible en edificios altos y zonas específicas, el sismo no alcanzó la magnitud necesaria y el epicentro se ubicó a más de 300 kilómetros de distancia, lo que significa que la energía sísmica se disipó lo suficiente antes de llegar a nosotros como para no requerir la activación masiva de los altavoces.
Protocolos activos: La seguridad ante todo
A pesar de que no hubo alerta, el gobierno capitalino no se cruzó de brazos. Pablo Vázquez Camacho, secretario de Seguridad Ciudadana, informó de inmediato que se pusieron en marcha los protocolos de revisión rutinaria. En Tantita Tinta hemos visto cómo estos procedimientos han evolucionado para ser cada vez más eficientes.
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, uno de los puntos donde la percepción de un sismo genera mayor incertidumbre, activó sus protocolos de seguridad. Adrián Rubalcava, director del Metro, confirmó que se realizaron recorridos exhaustivos por vías, trenes e instalaciones estratégicas. La buena noticia es que, tras las revisiones, el servicio se normalizó paulatinamente y no se reportó ningún incidente mayor.
¿Hay daños?
Las autoridades realizaron un monitoreo en las 16 alcaldías y, afortunadamente, el saldo hasta el momento es blanco. Edificios gubernamentales, instalaciones estratégicas y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) reportaron que sus operaciones continúan de manera habitual. La infraestructura de la ciudad resistió sin novedad este movimiento que, más que daños físicos, dejó un buen susto en la población.
Recuerda siempre mantener la calma, identificar las zonas de menor riesgo en tu casa o chamba y tener a la mano tu mochila de vida. Aunque la tecnología nos ayuda, la prevención sigue siendo nuestra mejor aliada en una ciudad que nunca deja de moverse.
Fuente: El Universal