¿Sin vacaciones? Lánzate a Tepoztlán: 5 joyas para una escapada exprés de un día

¿Se te cebaron las vacaciones? Tepoztlán es tu salvación

Seamos honestos: el verano a veces es injusto. Mientras todo mundo sube fotos desde la playa o pueblos mágicos lejanos, muchos seguimos dándole duro a la chamba. Pero en Tantita Tinta creemos firmemente que no necesitas una semana libre para recargar pila. A veces, un solo día fuera del ruido de la ciudad es suficiente para regresar como nuevo.

Si buscas un destino que lo tenga todo —historia, comida que te hace llorar de felicidad y paisajes que parecen de película—, Tepoztlán es el lugar. Ubicado a escasos 75 kilómetros de la CDMX y a solo 26 kilómetros de Cuernavaca, este rincón morelense es el escape perfecto. En menos de dos horas, ya estarás cambiando el smog por aire puro y la vibra mística del Tepozteco.

1. Reto aceptado: Sube al Cerro del Tepozteco

Para empezar el día con toda la energía, lo primero es la caminata al Cerro del Tepozteco. A 2,310 metros sobre el nivel del mar, este lugar no solo te regala una vista espectacular, sino que te conecta con la historia prehispánica. La zona arqueológica en la cima está dedicada a Ometochtli Tepoztécatl, el dios del pulque. Tip de Tantita Tinta: llega temprano, evita el sol de mediodía y lleva tenis bien amarrados, porque la subida exige condición.

2. Desayuno de campeones en el Mercado Municipal

Después de bajar del cerro, el hambre va a ser real. No busques lugares caros; lánzate directo al corazón del pueblo: el Mercado Municipal. Aquí, por unos 100 a 150 MXN, puedes desayunar como rey. Tienes que probar los famosos itacates (esas gorditas triangulares que son gloria pura), acompañados de una buena cecina de Yecapixtla y una salsa que te despertará hasta el alma.

3. Un viaje al pasado en el Exconvento de la Natividad

Fundado en 1570, este lugar es una joya histórica. Ver el arco hecho con semillas locales a la entrada es una experiencia visual increíble. Es un sitio que te invita a la calma y a entender cómo se mezclaron las culturas después de la llegada de los españoles. Es de esos lugares donde el tiempo parece haberse detenido.

4. El legado de Carlos Pellicer en el Museo de Arte Prehispánico

Si te gusta la historia, este museo es obligatorio. Aquí resguardan una colección de más de 1,200 piezas arqueológicas que el poeta Carlos Pellicer rescató a lo largo de su vida. La joya de la corona es, sin duda, el fragmento original del dios del pulque. Es una parada técnica ideal para conocer el origen profundo de nuestra cultura.

5. Llévate un pedacito de Tepoz a casa

Antes de regresar a la rutina, date una vuelta por el vivero Flor de Dios. Con más de 20 años de historia, aquí puedes encontrar desde cactus y suculentas hasta plantas medicinales. Es el lugar ideal para comprar un recuerdo vivo que hará que tu recámara o tu escritorio se vean mucho mejor cuando retomes el trabajo.

Tepoztlán es la prueba de que no necesitas gastar una fortuna ni planear un viaje de meses para romper la monotonía. ¡Prepara el coche y lánzate este fin de semana!

Fuente: Sopitas Cosas


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