El sueño europeo es una realidad para Erik Lira
En Tantita Tinta siempre celebramos cuando el talento mexicano cruza el charco, y esta vez, el destino es de lujo. Erik Lira, el motor del mediocampo de Cruz Azul, ha puesto punto final a su etapa en La Noria para emprender una aventura de alto nivel en el Viejo Continente. Tras semanas de estira y afloja en las negociaciones, es un hecho: el seleccionado nacional será nuevo jugador del AS Mónaco.
Los detalles de una operación millonaria
Sabemos que lo que realmente te interesa es cómo se cocinó este fichaje. Según información cercana a las negociaciones, el traspaso se cerró por una cifra que ronda los 175 millones de pesos (aproximadamente 8 millones de euros), a los que se podrían sumar otros 65 millones de pesos (3 millones de euros) en bonos por objetivos. El acuerdo contempla la venta del 80% de los derechos federativos del jugador por un contrato que lo ligará a la institución del Principado por los próximos cinco años.
Es un movimiento estratégico para todas las partes. Cruz Azul, fiel a su política de apoyar el crecimiento de sus figuras, facilitó la salida, aunque claro, habrá que recordar que los Pumas de la UNAM conservaban un 20% de la carta del jugador, por lo que también verán un ingreso importante con esta transacción.
Un reto de altura en Francia
No será un camino sencillo para el exjugador cementero. El AS Mónaco, uno de los clubes más prestigiosos de la Ligue 1, tiene el cupo de extranjeros al límite. La directiva del equipo francés ya trabaja a marchas forzadas para liberar una de sus cuatro plazas de extracomunitarios disponibles para poder registrar a Lira lo antes posible. En Tantita Tinta analizamos que, si bien la competencia será feroz, la calidad de Lira —especialmente tras su participación destacada en la pasada Copa del Mundo 2026— lo avala para pelear por la titularidad desde el primer día.
El legado que deja en La Noria
Erik Lira llegó a Cruz Azul para el Clausura 2022 y, desde el minuto uno, se puso el overol. Con 203 partidos defendiendo la camiseta celeste, Lira no solo se ganó el respeto de la afición por su entrega, sino que se consolidó como capitán y referente del mediocampo. Se va con un título bajo el brazo, un par de goles y la satisfacción de haber sido un estandarte de la institución.
La directiva cementera tomó la decisión inteligente de no arriesgarlo en los últimos compromisos del torneo local para evitar cualquier lesión que pudiera frenar su salto al futbol francés. Ahora, el destino de Lira está en las canchas del Stade Louis II, donde buscará dejar el nombre de México muy en alto.
¡Mucho éxito, Erik! Te estaremos siguiendo la pista de cerca.
Fuente: Mediotiempo