¿Se va a desplomar la IA? Un veterano de Wall Street nos explica por qué esta vez es diferente

¿Burbuja a la vista o el futuro de la economía?

Si eres de los que, al ver cómo las acciones tecnológicas suben y suben, se acuerda de aquel traumático desplome de las ‘puntocom’ en el año 2000, no estás solo. Es el miedo que recorre los pasillos de las casas de bolsa y las charlas de café en todo el mundo. Sin embargo, en Tantita Tinta nos dimos a la tarea de analizar la visión de Ron Josey, uno de los analistas con más experiencia y peso en Wall Street, quien tiene una respuesta clara: no estamos ante un castillo de naipes.

Para Josey, líder de cobertura de internet en Citi, los fundamentos actuales son radicalmente distintos a lo que vivimos hace dos décadas. La pregunta del millón para los inversionistas sigue siendo el retorno sobre el capital invertido (ROI) en la Inteligencia Artificial. ¿Vale la pena tanto gasto? “El debate principal es el ROI de todas estas inversiones masivas”, comenta el analista.

¿Por qué esta vez sí es negocio?

A diferencia del 2000, cuando la gente construía infraestructura de fibra óptica sin saber siquiera cómo cobrar por el servicio, hoy las reglas del juego cambiaron. Las empresas que están liderando la carrera (sí, Google, Meta y Amazon) no están apostando a ciegas. Están financiando esta transición tecnológica con las ganancias de sus negocios principales, que, dicho sea de paso, están más fuertes que nunca.

  • Ingresos sólidos: Las ventas de Google Search crecieron un 19%, Meta reportó un salto del 33% en ingresos y el comercio electrónico de Amazon sigue imparable.
  • Rentabilidad real: A diferencia de las empresas de hace 25 años, estas gigantes tienen balances financieros envidiables.
  • Crecimiento acelerado: La nube (GCP y AWS) está registrando tasas de crecimiento que convencen incluso al inversionista más escéptico.

Como bien señala Josey, son las empresas con los balances más sólidos del planeta las que están invirtiendo hoy para lo que veremos en los próximos 10 o 20 años.

El verdadero cuello de botella

Si la IA no es una burbuja financiera, ¿por qué no avanza más rápido? La respuesta no está en el dinero, sino en los fierros. El mayor obstáculo actual es la capacidad computacional. Existe un consenso claro: si hubiera más chips y servidores disponibles, las empresas estarían facturando todavía más.

Para no depender de terceros, estamos viendo una fiebre por la ‘verticalización’. Es decir, Google con sus chips TPU y Amazon con sus procesadores Trainium están creando su propio silicio para dejar de depender tanto de Nvidia. Es una estrategia de supervivencia y eficiencia que le da mayor solidez a largo plazo.

El internet del futuro: adiós a las pantallas

En Tantita Tinta nos parece fascinante lo que viene. Josey visualiza una red donde ya no tendrás que abrir apps para todo. Con protocolos abiertos y agentes de IA integrados, bastará con pedirle a tu asistente: “resérvame un auto”, y el sistema lo hará por ti sin fricciones.

Más aún, el analista augura el fin de nuestra adicción al smartphone. Con los avances en wearables —como los lentes inteligentes de Meta—, la computación se volverá invisible. Ya no tendrás que estar clavado viendo una pantalla de 6 pulgadas; la información se proyectará en tu entorno y tus manos serán el nuevo ratón. La tecnología dejará de ser algo que consultas para convertirse en algo que simplemente acompaña tu visión del mundo.

Definitivamente, estamos ante un ciclo de transformación profunda. ¿Habrá volatilidad? Seguro. Pero, por ahora, las cuentas salen y la innovación no parece ser un simple globo de humo.

Fuente: Bloomberg Tecnologia


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