¿Estamos ante la calma antes de la tormenta financiera?
Si te has sentido un poco nervioso al revisar cómo se mueve tu dinero últimamente, no eres el único. En Tantita Tinta hemos estado analizando los movimientos en los mercados globales y, la verdad, los expertos están empezando a sacar la lupa sobre cifras que nos regresan a episodios que nadie quiere recordar: el crac de 1929 y la crisis financiera de 2008. Pero, ¿qué está pasando realmente para que las alertas se encendieran de esta manera?
Las señales que no podemos ignorar
Mike McGlone, estratega senior de materias primas, ha puesto sobre la mesa una tesis que está dando mucho de qué hablar. La combinación es, por decir lo menos, curiosa y preocupante: tenemos un oro que tocó máximos históricos antes del conflicto en Irán, un bitcoin que parece haber perdido el brillo y un petróleo que se comporta de forma bastante errática.
Lo que más llama la atención es la brecha entre la capitalización bursátil de Estados Unidos y su Producto Interno Bruto (PIB). Actualmente, esta relación está en niveles muy similares a los que vimos justo antes de la Gran Depresión de 1929. En aquel entonces, el optimismo era desbordante, pero los cimientos, como hoy, parecían estar hechos de papel.
El lío con el petróleo: ¿Volvemos a las andadas de 2008?
El mercado del “oro negro” es uno de los protagonistas de esta historia. McGlone sugiere que el crudo podría estar siguiendo una ruta peligrosamente parecida a la de 2008. Y es que, con una producción combinada entre Estados Unidos y Canadá que roza los 8 millones de barriles diarios en excedente, la oferta es simplemente masiva.
Para que te des una idea del impacto en el bolsillo, el analista sugiere que el precio del barril de petróleo WTI podría necesitar caer a unos 750 pesos mexicanos (aproximadamente 40 dólares) para estabilizar el mercado. En escenarios extremos, algunos cálculos apuntan a caídas que nos llevarían a niveles cercanos a los 375 pesos (20 dólares) por barril. Esto, aunque suena a gasolina barata, suele ser la señal de una desaceleración económica que nos pega a todos.
¿Qué pasa con el bitcoin y los metales?
El bitcoin está actuando como ese “canario en la mina”. Según McGlone, la caída que ha mostrado podría ser el aviso de una reversión más grande en los activos de riesgo. Para nosotros en Tantita Tinta, es interesante ver cómo el entusiasta optimismo que vimos durante el lanzamiento de los ETF de criptomonedas en 2024 hoy se siente como una resaca.
- La paradoja del cocodrilo: Así llaman los expertos a la separación tan marcada entre el valor de las acciones y los bonos. Históricamente, esa brecha siempre termina cerrándose a la mala.
- Metales preciosos: Aunque fueron los reyes de la fiesta a principios de año, ya empiezan a perder aire. La plata, por ejemplo, que llegó a subir un 60%, ya ha recortado gran parte de esa ganancia.
¿Hay que entrar en pánico?
La respuesta corta es: mantén la calma, pero no quites el ojo del renglón. La diferencia clave con 2008 es que hoy las valoraciones son mucho más altas, lo que nos recuerda más al ambiente previo a 1929. Si la volatilidad del mercado accionario sigue tan bajita mientras todo lo demás se mueve de forma tan extraña, podríamos estar ante un ajuste importante en la segunda mitad del año.
En Tantita Tinta estaremos monitoreando cada movimiento. Recuerda que, en el mundo de las finanzas, estar bien informado es la mejor herramienta para que tu chamba y tus ahorros no sufran de más. ¡Cuida tu cartera!
Fuente: Bloomberg Cripto