Un adiós que nos rompió el corazón a todos
En Tantita Tinta nos cuesta trabajo escribir estas líneas, y es que el mundo del deporte está de luto emocional. El Estadio Monumental de River Plate fue testigo de una de las tardes más tristes y conmovedoras en la historia del fútbol moderno. Lionel Messi, el eterno capitán de la Albiceleste, colgó oficialmente la camiseta de su selección nacional en medio de un mar de lágrimas que no solo mojaron el césped, sino los rostros de los miles de aficionados presentes y de millones frente a la pantalla.
El evento comenzó con los sentimientos a flor de piel. La icónica cantante Soledad Pastorutti, mejor conocida como “La Sole”, interpretó en vivo el tema ‘Brindis’, una canción cargada de significado que en su momento le dedicó al mismísimo Diego Armando Maradona. Con los acordes flotando en el aire, llegó el momento que nadie quería que llegara: el turno del 10 para tomar el micrófono y decir adiós.
“Pienso en mi viejo”: Las palabras que rompieron a todo un país
Rodeado por sus compañeros de equipo, su esposa y sus hijos —quienes tampoco pudieron contener el llanto—, Messi se situó en el centro de la cancha. Con la voz temblorosa y haciendo un esfuerzo tremendo para no venirse abajo desde el primer segundo, el astro argentino pronunció las palabras que marcaron el inicio de su discurso: “Hay muchas emociones, uno piensa muchas cosas, obviamente lo primero en lo que pienso es en mi viejo”.
En Tantita Tinta analizamos este momento y entendemos la magnitud del dolor. La pérdida de su padre, ocurrida justo después de la justa mundialista, dejó un vacío imposible de llenar en la vida personal del futbolista, haciendo que este cierre de ciclo tenga un tinte infinitamente más íntimo y desgarrador. Una sonora y prolongada ovación interrumpió al delantero, dándole el soporte emocional necesario para continuar.
Más de 20 años de dejar el alma en la cancha
El recorrido de Messi con la selección mayor no ha sido un camino de rosas. Hubo momentos de gloria, pero también años oscuros llenos de críticas injustas, finales perdidas y frustraciones que habrían tirado a cualquiera a la lona. Sin embargo, como bien recordó el propio jugador, su compromiso jamás flaqueó:
“No me queda nada más que agradecer, como lo dije en la carta de despedida, fue un orgullo muy grande para mi defender esta camiseta durante todos estos más de 20 años, hasta en los peores momentos que hemos pasado la he defendido. Nunca dejé de luchar y pelear, de dar el máximo, de querer estar siempre y el no venir más será el dolor más grande.”
Para los que amamos el buen fútbol, ver al campeón del mundo confesar que le gustaría seguir viniendo “toda la vida” es una estocada directa al orgullo futbolero. Y es que, nos guste o no el fútbol argentino, es innegable que estamos despidiendo al deportista más importante de nuestra era.
El último baile y la defensa de sus compañeros
Haciendo memoria sobre el desgaste físico y mental que significó el último Mundial —donde finalmente levantaron la ansiada copa que tanto costó conseguir—, Messi recordó que el trayecto estuvo lleno de entrega absoluta. Aclaró los rumores sobre supuestos conflictos internos y lanzó un mensaje de unión:
- El esfuerzo supremo: “El último partido contra Inglaterra fue un desgaste muy fuerte para nosotros a nivel de piernas y a nivel emocional, y la verdad es que llegamos con lo justo”.
La lealtad al grupo: “No tengan duda de que todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta”.
Advertencia a los detractores: Con la madurez que dan los años y la capitanía, sentenció con firmeza: “Hay gente que quiere ver mal a la selección y hay que no darles el gusto”.
El legado de Lionel Andrés Messi Cuccittini es ya inmortal. En Tantita Tinta solo podemos decir: gracias por tanto, perdón por tan poco, y buen viaje en esta nueva etapa, Leo. Te vamos a extrañar cada fin de semana de Fecha FIFA.
Fuente: Sopitas Cine y TV