Un revés legal que suena a victoria política
En Tantita Tinta siempre estamos al pendiente de cómo se mueve la política en nuestro país y, esta vez, el ojo está puesto en el puerto de Acapulco. La alcaldesa con licencia, Abelina López Rodríguez, acaba de anotarse un punto importante en su tablero, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidiera, por unanimidad, invalidar una auditoría que pesaba sobre su administración.
¿El motivo de la polémica? Nada menos que el manejo de 898 millones de pesos. La Auditoría Superior del Estado de Guerrero tenía en la mira esta cantidad, señalando posibles irregularidades. Sin embargo, los ministros de la Corte fueron claros: el órgano estatal simplemente no tenía la facultad para meter las manos en ese expediente. Pero, ¿esto significa que todo quedó en el olvido? En Tantita Tinta te explicamos los detalles.
¿Por qué la Corte dijo “no”?
El argumento de los ministros no fue necesariamente sobre si hubo o no un mal manejo del dinero, sino sobre la jurisdicción. Según el máximo tribunal, cuando se trata de recursos federales ejercidos en un municipio, la única autoridad con el poder legal para fiscalizar es la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Al intentar auditar recursos que no eran de competencia estatal, el órgano guerrerense se extralimitó en sus funciones.
Abelina López no tardó en reaccionar. A través de sus redes sociales, celebró la resolución, asegurando que esto brinda “certeza jurídica” y respeta el orden constitucional. Básicamente, se trata de una victoria técnica que marca un precedente sobre quién debe auditar a quién en el entramado burocrático de México.
¿Entonces ya la libró de todo?
Aquí es donde entra el famoso “pero”. Aunque la auditoría estatal se cayó, eso no le da un pase libre de por vida a la administración de Acapulco. La resolución de la SCJN es un tema de competencias, no una exoneración total sobre el uso de los casi 900 millones de pesos.
Si la Auditoría Superior de la Federación (la autoridad que sí tiene facultades) decide poner la lupa, el panorama podría ser muy distinto. Para nosotros en Tantita Tinta, la pregunta del millón es: ¿Veremos pronto una revisión federal en el puerto? La fiscalización del erario siempre debe ser prioridad, especialmente cuando las cifras ascienden a montos tan estratosféricos.
- El monto en juego: 898.6 millones de pesos.
- El conflicto: ¿Quién tiene la autoridad para revisar el gasto federalizado?
- El siguiente paso: La posibilidad de una investigación por parte de la ASF sigue latente.
La política mexicana nunca deja de darnos de qué hablar. Por lo pronto, el gobierno de Acapulco respira tranquilo tras el freno de la Corte, pero el proceso de transparencia sigue siendo un terreno pantanoso. Estaremos atentos a cualquier movimiento en la ASF para contarte si este capítulo en la historia de Guerrero tiene más sorpresas.
Fuente: Sopitas Geek