¿El fin de una era en Zúrich?
En Tantita Tinta siempre estamos atentos a lo que sucede detrás de las cámaras del deporte más popular del planeta. Y es que el trono de la FIFA, ese que parece más complicado de dejar que una relación tóxica, está bajo la lupa. Gianni Infantino, quien tomó las riendas del organismo en 2016 tras la caída de Joseph Blatter, se encuentra hoy en el ojo del huracán por una razón muy sencilla: ¿cuántas veces se puede repetir el plato?
Una organización defensora de los derechos humanos, FairSquare, ha puesto sobre la mesa un tema que tiene a más de uno en los pasillos de la FIFA rascándose la cabeza: una petición formal para que Infantino sea declarado inelegible para las próximas elecciones de 2027. La razón es contundente: el límite de mandatos.
La pelea por los números: ¿Tres o cuatro años?
Para entender el drama, hay que recordar que tras los escándalos de corrupción que sacudieron los cimientos del fútbol mundial hace casi una década, la FIFA modificó sus reglas. El objetivo era claro: evitar que los presidentes se atornillaran en el poder. Se estableció un límite máximo de tres periodos de cuatro años cada uno. Un ciclo mundialista por mandato, ni más ni menos.
Aquí viene lo bueno. En 2022, la FIFA aplicó una especie de “borrón y cuenta nueva” argumentando que el primer mandato de Infantino (de 2016 a 2019) no contaba como ciclo completo, ya que solo estaba terminando el periodo que dejó pendiente Blatter. Así, bajo su lógica, su contador empezaba en 2019. Pero para FairSquare, la ley es clara: ‘ninguna persona podrá ejercer como Presidente por más de tres mandatos’, sin importar si el primero duró cuatro años exactos o solo unos meses.
Las consecuencias de un liderazgo cuestionado
Para nosotros en Tantita Tinta, es evidente que el clima político alrededor de Infantino ha cambiado drásticamente. Lo que antes era un apoyo casi unánime, hoy se siente más como una partida de ajedrez donde el dirigente está perdiendo piezas clave:
- Crisis de confianza: Tanto la UEFA como la CONCACAF han mostrado distanciamiento, y en Asia las dudas sobre su gestión no dejan de crecer.
- El peso de las decisiones: Controversias como la premiación a figuras políticas polémicas y decisiones cuestionables durante el Mundial 2026 han hecho que la figura de Infantino sea cada vez más impopular entre los aficionados y las federaciones.
- El factor dinero: Se ha hablado incluso de la intención de vender participaciones de los mundiales, una movida que no ha caído nada bien en el mundo del fútbol, que ve con recelo la comercialización extrema del deporte.
¿Qué sigue para 2027?
La queja presentada ante el Comité de Gobernanza, Auditoría y Cumplimiento es un golpe directo a la línea de flotación de la administración actual. Si el comité decide actuar bajo la letra estricta del estatuto, Infantino quedaría fuera de la contienda para marzo de 2027.
Estamos ante un momento decisivo. Si bien hasta ahora no ha aparecido un rival fuerte que le haga sombra, la legitimidad de su estancia en el puesto está más cuestionada que nunca. ¿Será este el inicio del fin de la era Infantino o lograrán los abogados de la FIFA encontrar otra vuelta de tuerca para mantenerlo en la silla? En Tantita Tinta les seguiremos contando cada paso de este enredo.
Fuente: Sopitas Deporte