Un drama digital que nos tiene a todos al filo del asiento
Si eres de los que revisa su feed de TikTok apenas abre el ojo, seguramente te topaste con la noticia que tiene a medio internet especulando: Brianda Deyanara, una de las creadoras de contenido más queridas de México, ha perdido el acceso a su cuenta principal, la cual suma la impresionante cifra de 35 millones de seguidores. En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar qué está pasando realmente en este rincón del mundo digital.
Todo empezó el pasado 13 de septiembre, cuando el equipo de la influencer lanzó un comunicado oficial para calmar las aguas. El mensaje fue breve pero directo: están enfrentando ‘inconvenientes’ técnicos y ya trabajan para recuperar el control. Sin embargo, el internet es un lugar donde los rumores vuelan más rápido que una tendencia, y la comunidad no tardó en conectar los puntos con un evento que, hasta hace poco, parecía un simple show televisivo.
¿Coincidencia o venganza digital?
La línea temporal es clave aquí. El problema con la cuenta de Brianda sucedió justo después de su enfrentamiento en La Casa de los Famosos México contra Masad Al-Tamimi. Como muchos recordarán, tras una dinámica en la que ambos se jugaron su permanencia, Masad resultó eliminado, lo que dejó a sus seguidores —conocidos popularmente como ‘las leonas’— con el corazón roto y, al parecer, con ganas de buscar culpables.
El romance fugaz y la posterior distancia que marcó Brianda antes de la eliminación encendieron los ánimos. En redes sociales, el caos no se hizo esperar: mientras unos aseguran que se trata de un ataque coordinado (hackeo) por parte de los fans despechados de Masad, otros sugieren que el equipo de Brianda simplemente puso la cuenta en modo privado o restringido para evitar que el hate masivo terminara por dañar la reputación del perfil.
¿Qué significa esto para el ecosistema de los influencers?
En Tantita Tinta analizamos este fenómeno y es un recordatorio de lo vulnerables que son las figuras públicas, incluso aquellas que parecen tener todo bajo control con ejércitos de millones de fans. Perder acceso a una cuenta de este tamaño no es poca cosa; estamos hablando de una plataforma que funciona como su herramienta de trabajo principal.
- Impacto económico: Aunque no se revelan cifras, un perfil con 35 millones de seguidores genera ingresos publicitarios que pueden alcanzar los cientos de miles de pesos mexicanos por campaña.
- Seguridad digital: Casos como este nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la autenticación en dos pasos y la protección de activos digitales.
- El fenómeno del ‘Fandom’: La capacidad de un grupo de fans para organizar un ataque cibernético es un tema que, para nosotros, merece una conversación seria sobre los límites del internet.
Hasta este momento, la cuenta sigue visible, pero con un nombre de usuario diferente, lo que aumenta la incertidumbre. Ni el equipo de Masad ni las autoridades de la plataforma han dado una postura clara. Mientras tanto, el ‘Team Brianda’ pide paciencia y calma a sus seguidores.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que fue un hackeo real o una estrategia preventiva? En Tantita Tinta estaremos pendientes de cualquier actualización. Mientras tanto, te recomendamos no creer en todo lo que leas en hilos de Twitter y esperar la información oficial.
Fuente: Milenio