¿La vieja escuela o un nuevo estilo de hacer política? La pelea por Coahuila apenas comienza
En Tantita Tinta siempre tenemos el ojo puesto en lo que pasa en los pasillos del poder, y esta vez, el drama electoral en el norte del país nos ha dejado con el ojo cuadrado. El partido en el poder, Morena, ha decidido no quedarse de brazos cruzados tras los resultados en Coahuila y ha emprendido una batalla legal para intentar echar atrás las elecciones locales que, honestamente, no le favorecieron nada.
Si te preguntas qué está pasando, aquí te lo contamos sin rollos. Tras la jornada electoral del pasado 7 de junio, el PRI se llevó los 16 distritos en juego con una ventaja que, para ser sinceros, fue bastante amplia: casi 30 puntos de diferencia. Sin embargo, la dirigencia morenista no se quedó conforme y ha puesto el grito en el cielo.
¿Qué dice Morena?
Ariadna Montiel, la presidenta del partido, ha sido muy clara en su postura: asegura que detectaron irregularidades en casi el 23% de los votos emitidos. Según la dirigente, el gobierno estatal, encabezado por Manolo Jiménez, utilizó programas sociales para influir en la decisión de la gente, algo que calificó como la “vieja táctica” del PRI. Para nosotros en Tantita Tinta, este movimiento suena a una estrategia de alto voltaje que busca sentar precedentes, especialmente porque el próximo año tendremos elecciones intermedias clave donde se jugarán los 500 escaños de la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas.
La impugnación ya está en manos del Instituto Nacional Electoral y la Fiscalía General de la República. ¿El argumento? Que las supuestas fallas son tan graves que deberían invalidar toda la elección. Mientras tanto, desde el otro bando, el PRI defiende a capa y espada que los números reflejan simplemente lo que la gente decidió en las urnas.
¿Por qué esto nos debe importar a todos?
Más allá de las siglas, lo que estamos viendo es una señal de cómo se perfila el terreno para el 2027. Morena, que hoy tiene el control de la presidencia y la mayoría en el Congreso, enfrenta su segundo revés local consecutivo tras lo que pasó el año pasado en Durango. Coahuila se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para el partido guinda, siendo uno de los bastiones más fuertes que le quedan al PRI.
Este episodio también marca el debut difícil de Ariadna Montiel al frente del partido y trae cambios en la estructura estratégica, con la llegada de Manuel Zavala para relevar a Andrés Manuel López Beltrán, quien ahora busca una curul en el Congreso. La política mexicana sigue demostrando que, sin importar quién esté al mando, los líos electorales nunca dejan de sorprendernos.
En Tantita Tinta estaremos dando seguimiento puntual a este pleito legal. ¿Lograrán anular los comicios o se quedará solo en un intento de la oposición? Solo el tiempo (y las autoridades) lo dirán. Por ahora, lo único seguro es que en la política nacional no hay victoria que no traiga un nuevo lío bajo el brazo.
Fuente: Bloomberg Cripto