¿Qué está pasando con el Mundial y la política en México?
A escasos días de que el balón ruede y México se convierta en el centro de todas las miradas con la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la política nacional ha subido de temperatura. En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de analizar el reciente choque entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el empresario Ricardo Salinas Pliego, un pleito que va más allá de las redes sociales y que ya encendió las alertas en Palacio Nacional.
El supuesto plan para proyectar “caos”
Durante su conferencia mañanera, la titular del Ejecutivo fue clara: desde su trinchera, el gobierno ha detectado una estrategia articulada por sectores de la ultraderecha para pintar a México como un país en llamas ante los ojos del mundo. Según Sheinbaum, el objetivo es utilizar la vitrina internacional del Mundial para magnificar conflictos sociales y dar la idea de que México está sumido en el caos.
La presidenta no se guardó nada y puso el dedo en la llaga al cuestionar la postura del dueño de TV Azteca. Sheinbaum exhibió declaraciones donde el empresario sugiere que las manifestaciones pacíficas, como las que hemos visto recientemente por parte del magisterio, “no sirven para nada” y que, a su parecer, se requieren tácticas “más rudas”.
¿Es un llamado a la violencia o libertad de expresión?
Para el equipo de Tantita Tinta, el punto central de este debate es el peligro que conlleva este discurso. La presidenta enfatizó que, aunque no tiene pruebas de una vinculación directa entre el empresario y las protestas, resulta sumamente sospechoso que se promuevan acciones disruptivas en un momento tan sensible para la imagen del país. “Los extremos se juntan”, sentenció Sheinbaum al referirse a cómo grupos radicales podrían estar siendo azuzados por este tipo de retórica.
La respuesta desde el otro lado
Por supuesto, Salinas Pliego no se quedó callado. A través de su cuenta en X, el empresario rechazó tajantemente las acusaciones y devolvió el golpe, calificando al actual gobierno como un “#NarcoRégimen” y atribuyendo los problemas del país —como la inseguridad— a la gestión federal. Es el clásico intercambio de golpes mediáticos, pero esta vez con un evento de talla mundial como telón de fondo.
¿Qué pasará con el Mundial?
Más allá de la guerra de declaraciones, el gran pendiente es qué ocurrirá en los próximos días. Sheinbaum dejó claro que su administración no recurrirá a la represión, pero también lanzó una advertencia sobre la presencia de grupos que, bajo el nombre de normalistas, han sido captados transportando objetos explosivos. Ante este panorama, la presidenta confesó que incluso podría cancelar su asistencia al Fan Fest en el Zócalo si la situación lo requiere.
- Diálogo abierto: La instrucción es clara; Gobernación y la Secretaría de Educación mantienen las mesas de diálogo con la CNTE.
- Pensiones: Sheinbaum reiteró que el presupuesto no da para regresar a los esquemas previos a 2007, pero se mantendrá el Fondo de Pensiones para el Bienestar.
- Seguridad: Se mantendrá vigilancia estricta tras los recientes aseguramientos de artefactos peligrosos.
En Tantita Tinta creemos que el Mundial debería ser un espacio de unión, pero está claro que en México la realidad política siempre encuentra la forma de meterse hasta la cocina. ¿Estamos ante un intento real de desestabilización o es parte del juego político cotidiano? Lo cierto es que, con los ojos de millones de personas puestos en nuestro país, la gestión de estas protestas será la prueba de fuego para este sexenio.
Fuente: El Universal