¿El Mundial es solo para los grandes? Aleksander Čeferin opina que no, pero las selecciones ‘modestas’ tienen otros datos
En Tantita Tinta sabemos que el fútbol es mucho más que un negocio de élite; es pasión, es orgullo nacional y, sobre todo, es el sueño de cualquier país de ver a sus colores ondear en el escenario más grande de todos. Sin embargo, el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, parece haber olvidado este pequeño detalle.
Con la llegada del Mundial 2026 y su expansión a 48 selecciones, Čeferin no se guardó nada y criticó la inclusión de países ‘modestos’, tachando sus partidos de ‘poco interesantes’. Para el directivo, parece que ver a naciones que regresan tras décadas o que hacen su debut es una pérdida de tiempo. Pero, ¿realmente es así?
La respuesta de las selecciones: El fútbol no es un club privado
La respuesta de las federaciones involucradas no se hizo esperar y fue contundente. El sentimiento general es que calificar estos encuentros como poco atractivos es una falta de respeto al trabajo, al sacrificio y a los años de inversión que hay detrás de cada equipo nacional. Mientras que las grandes potencias ven el torneo como una obligación, para muchos países, llegar al Mundial es la culminación de un proyecto país que une a millones.
“Detrás de cada clasificación hay años de trabajo. Sugerir que estos partidos son menos importantes es profundamente decepcionante”, señalaron varios comunicados oficiales que han circulado en redes, dejando claro que el orgullo nacional no entiende de jerarquías de la FIFA o de presupuestos millonarios.
El karma tiene memoria: El caso de Italia
Aquí en Tantita Tinta nos gusta poner las cosas en perspectiva. Resulta bastante curioso que el jefe de la confederación europea critique la “calidad” del torneo cuando, para empezar, la mismísima Italia —potencia histórica de la UEFA— no pudo ni meter las manos para clasificar, quedándose fuera incluso tras el repechaje. Como dicen en el barrio: “antes de señalar la paja en el ojo ajeno, hay que ver la viga en el propio”.
Además, el argumento de Čeferin se cae a pedazos si analizamos los resultados recientes. Equipos que él considera poco interesantes han sido protagonistas de grandes historias:
- Escocia: Rompió una sequía de 36 años sin ganar un partido en Copa del Mundo, un momento que vale millones en términos de impacto emocional.
- Alemania: Se ha beneficiado de partidos contra equipos emergentes para sumar puntos clave en su camino hacia la gloria.
¿Qué es el Mundial si no es la suma de todas las historias?
Al final del día, el Mundial 2026 nos regala el primer gol, la primera victoria y el primer punto de naciones que quizá no tienen una nómina valorada en miles de millones de pesos (o mejor dicho, en cientos de millones de dólares, que en nuestro país se traducen en presupuestos que podrían construir estadios enteros), pero que tienen algo que no se compra: una afición incondicional.
Dejemos que el balón ruede. Como bien dice nuestro colega Alberto Lati, “el fútbol es fútbol y el mundial es mundial”. En Tantita Tinta preferimos celebrar que el mundo del deporte se vuelve cada vez más universal y menos un club de amigos privilegiados. ¡A disfrutar la fiesta, que cada partido cuenta!
Fuente: Sopitas Deporte