¿Punk, política o difamación? Bob Vylan lleva su lucha contra la BBC a las cortes
Si algo nos ha enseñado la historia del rock y el punk es que, cuando los micrófonos se encienden, la verdad (o lo que cada quien considera como tal) suele salir a flote de forma bastante explosiva. Esta vez, el drama musical llega desde el Reino Unido, donde el dueto de punk-hip hop Bob Vylan ha decidido soltar el guante y lanzarse directo a una batalla legal contra un gigante de la comunicación: la BBC.
En Tantita Tinta, siempre estamos al tanto de los líos que sacuden la industria musical, pero lo que pasó tras la presentación de esta banda en el legendario festival de Glastonbury hace un año, apenas está alcanzando su punto de ebullición máximo. La banda no se quedó de brazos cruzados y ha emprendido una demanda por difamación que promete dar mucho de qué hablar.
¿Qué fue lo que pasó en el escenario?
Para entender el tamaño del lío, hay que remontarse a la actuación de la banda en Glastonbury. Entre riffs potentes y rimas cargadas de crítica social, Bob Vylan animó a los miles de asistentes a corear consignas como “Free Palestine” (Palestina libre) y “Muerte a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)”. La respuesta del festival fue inmediata: horror absoluto por parte de los organizadores.
Pero la cosa no paró ahí. La BBC, que transmitió el contenido, terminó ofreciendo disculpas públicas a sus audiencias, calificando el momento de “ofensivo y deplorable”. Lo más grave, según la banda, es que la cadena vinculó directamente su discurso con el antisemitismo, una etiqueta que el dueto asegura no tiene nada que ver con su postura política ni con su esencia.
La respuesta de Bob Vylan: “No nos van a callar”
La banda fue contundente en su comunicado oficial. Según ellos, la única razón por la que la televisora los ha estigmatizado es por oponerse abiertamente a las atrocidades que ocurren en Palestina. Para Bob Vylan, este movimiento de la BBC es una táctica vieja para silenciar voces críticas: tachar a los disidentes de antisemitas para así censurar su música y borrar su contenido de las plataformas.
“Estas respuestas son inaceptables. Al ver la oportunidad de recordarles el poder del pueblo al que intentan silenciar, no tuvimos más remedio que emprender esta lucha”, señalaron. Y es que, para el grupo, no se trata solo de su reputación, sino de una cuestión de principios. Están dispuestos a que un juez determine si una crítica política debe ser castigada bajo etiquetas tan pesadas.
Consecuencias que pegan fuerte
El impacto de este drama no es solo mediático. Se reporta que, tras este evento, los músicos han enfrentado complicaciones serias, como la revocación de sus visas en Estados Unidos. Si consideramos que un trámite de visa de trabajo o de artista suele rondar los 450 dólares (poco más de 8,000 pesos mexicanos, dependiendo del tipo de cambio), este lío legal y burocrático les ha salido bastante caro, tanto en dinero como en su chamba internacional.
El director general de la BBC, Tim Davie, incluso tuvo que salir a dar la cara en un memorándum interno para asegurar que “no hay lugar para el antisemitismo en la BBC”. Sin embargo, para Bob Vylan, esto es solo una forma de encubrir la censura contra quienes no siguen la narrativa oficial.
En Tantita Tinta estaremos muy pendientes de cómo se resuelve este juicio. ¿Lograrán los músicos demostrar que su mensaje era puramente político, o la maquinaria mediática será demasiado pesada? Una cosa es segura: en la música, como en la vida, el que busca, encuentra… y Bob Vylan parece haber encontrado un pleito legal de proporciones épicas.
Fuente: Sopitas Musica