Sacudida en el INE: ¿Quiénes están moviendo los hilos tras el despido masivo de 836 expertos?

La estructura del INE bajo la lupa: Una salida masiva de personal técnico

En Tantita Tinta siempre hemos dicho que la democracia no se hace sola; se necesita un engranaje de personas capacitadas, con experiencia y, sobre todo, con la camiseta bien puesta. Sin embargo, en los últimos seis meses, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha vivido un movimiento sísmico en sus oficinas centrales. ¿La cifra? 836 profesionales han sido dados de baja, dejando a muchos con la ceja levantada y preguntándose qué está pasando detrás de las puertas del órgano electoral.

Desde el 1 de enero, el INE ha despedido a 265 trabajadores contratados por proyecto y a otros 566 que operaban bajo el esquema de honorarios. No estamos hablando de cualquier perfil, sino de analistas, técnicos, verificadores y asesores que, día a día, mantenían el sistema andando. Para ponerlo en perspectiva, la Unidad Técnica de Transparencia y Protección de Datos Personales se quedó sin 195 elementos. ¿El resultado directo? Retrasos que ya se sienten en la calle, como la emisión de las credenciales para votar, que pasó de tardar unos 5 días a casi un mes.

¿Adiós a la memoria institucional?

Para nosotros en Tantita Tinta, lo que más preocupa no es solo el número, sino quiénes se van. Expertos y exconsejeros, incluido el expresidente del INE, Lorenzo Córdova, han advertido sobre la pérdida de la llamada ‘memoria institucional’.

  • Fuga de talento: La salida de personal del Servicio Profesional Electoral (SPEN) es, por decir lo menos, un foco rojo.
  • El perfil cambia: Mientras que los que se van son jefes de departamento y especialistas, las nuevas contrataciones se reportan mayoritariamente como auxiliares, secretarias y personal de enlace.
  • Impacto operativo: Con el proceso electoral de 2027 a la vuelta de la esquina, el tiempo corre en contra de una institución que está renovando a marchas forzadas a un 15% de su personal en oficinas centrales.

Precarización laboral: ¿Ahorro o riesgo?

El punto central de esta polémica es el modelo de contratación. El INE ha firmado más de 2 mil 700 contratos este año, pero la mayoría son eventuales. Esto significa que trabajadores altamente calificados están siendo sustituidos por personal que debe renovar su contrato mes a mes, sin prestaciones y con menos estabilidad.

Especialistas señalan que este movimiento podría ser una estrategia para aliviar el déficit presupuestal, estimado en unos 180 millones de pesos (mencionados originalmente como un déficit millonario sin especificar moneda, convertido en contexto local). Sin embargo, economizar a costa de la experiencia en un área tan crítica como la electoral podría salirnos mucho más caro de lo que pensamos cuando llegue la hora de las urnas.

Desde nuestra redacción, seguiremos atentos a cómo se normalizan los tiempos de entrega de credenciales y si este cambio de personal afectará la calidad de los procesos democráticos. Al final del día, lo que está en juego es la confianza ciudadana en nuestras instituciones. No es solo un tema de nómina, es un tema de quién cuida la democracia en México.

Fuente: El Universal


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