¿Qué pasa en la Miguel Hidalgo con Rescatalandia? El equipo de Tantita Tinta te lo cuenta
Seguramente ya te topaste en tu celular con la denuncia que sacudió las redes sociales en las últimas semanas. El caso involucra a Rescatalandia, un refugio y santuario de animales en la Ciudad de México, y a la mismísima Alcaldía Miguel Hidalgo. Para entender a fondo este drama chilango, en Tantita Tinta analizamos los detalles de un conflicto donde la burocracia, las largas y las acusaciones de corrupción casi tiran por la borda un proyecto de amor animal.
Para ponernos en contexto, todo comenzó en 2021 cuando Alina González decidió abrir un espacio temporal para rescatar, rehabilitar y buscar adopción para perritos y gatitos necesitados. Tras el lamentable fallecimiento de su madre en 2022, y utilizando los recursos de un seguro de vida para honrar su memoria, Alina y su equipo decidieron ampliar el albergue ubicado en la demarcación gobernada por Mauricio Tabe.
De una remodelación con causa a una odisea burocrática
Lo que pintaba para ser una mejora sencilla para albergar a más peluditos, se convirtió en una pesadilla digna de telenovela a partir de noviembre, cuando comenzaron los trámites para conseguir los permisos de ampliación. Según relata la fundadora, en lugar de recibir apoyo, lo único que obtuvieron fueron trabas gubernamentales.
- Expedientes perdidos que mágicamente reaparecieron meses después dentro de las mismas oficinas de la alcaldía.
- Supuestas fallas técnicas en la plataforma digital de la ADIP que el gobierno usaba como pretexto para justificar el retraso.
- Presuntos actos de extorsión y mentiras por parte de funcionarios públicos.
Para colmo, la casa temporal ha tenido que sortear condiciones muy complicadas mientras los trámites se congelaban. La gota que derramó el vaso ocurrió cuando Alina descubrió que las fallas del sistema eran una farsa, lo que la motivó a alzar la voz en redes sociales el pasado viernes.
La reunión con Mauricio Tabe: ¿Promesas de campaña o solución real?
Como ya es costumbre en este país, el poder de las redes sociales hizo que las autoridades se movieran rápido. Tras hacerse viral el caso, la alcaldía pactó una mesa de diálogo con la fundadora. Aunque no se soltaron muchos detalles de la reunión, Alina confirmó que las autoridades prometieron “ponerse a chambear” y apegarse a derecho.
“Tenemos y cumplimos absolutamente con todos los requisitos que marca la ley”, señaló la activista, destacando que por fin les aseguraron que no les pondrían más piedras en el camino para concluir este último trámite. Para nosotros en Tantita Tinta, este tipo de historias nos recuerdan la importancia de la presión ciudadana para destrabar los enredos de la administración pública.
Quedará por ver si la alcaldía cumple su palabra y deja que Rescatalandia continúe con su noble labor de salvar vidas de cuatro patas en la CDMX sin más dolores de cabeza.
Fuente: Sopitas Cine y TV