Un duelo vibrante en el Estadio Libertad Financiera
¡Qué tal, amigos de Tantita Tinta! El Apertura 2026 sigue regalándonos emociones al límite y la Jornada 9 nos dejó un auténtico partidazo en la cancha del Estadio Libertad Financiera. En este encuentro, el Atlético San Luis demostró que tiene madera para salir del bache y logró una victoria contundente de 3-1 frente a unos Rayos del Necaxa que estrenaban director técnico, pero que simplemente no lograron contener la furia local.
Para nosotros en Tantita Tinta, este tipo de compromisos reflejan lo impredecible y apasionante que es la Liga MX. Los Potosinos urgían de sumar de a tres para alejarse de la parte baja de la tabla, y aunque el arranque pintaba complicado, la reacción del equipo fue digna de aplaudirse.
Los Rayos golpean primero, pero San Luis responde
Las acciones comenzaron con intensidad este sábado 19 de septiembre. Cuando apenas corrían los primeros minutos del encuentro, Necaxa sorprendió a propios y extraños. Al minuto 10, Julián Carranza se alzó dentro del área para conectar un certero remate de cabeza tras un centro preciso de Javier Ruiz, poniendo el 0-1 parcial que helaba la sangre de la afición local.
Sin embargo, el drama duró poco en la recámara potosina. Los dirigidos por Sébastien Salles-Lamonge no bajaron los brazos y al minuto 27 apareció el experimentado Felipe Mora. Con otro sólido frentazo, tras una asistencia fantástica de David Rodríguez, el delantero mandó el esférico al fondo de las redes para empatar los cartones 1-1 antes de irnos al descanso. ¡El partido ya era un auténtico toma y daca!
La feria de goles y el autogol que cambió el rumbo
Para la segunda mitad, el estratega visitante intentó mover sus piezas con modificaciones en el terreno de juego, buscando refrescar las bandas y controlar la media cancha. No obstante, la presión de los locales era incesante. Al minuto 54, la fortuna le sonrió a los rojiblancos: un desafortunado autogol de Christopher Andrade inclinó la balanza 2-1 a favor de los potosinos, desatando la locura en las tribunas.
Necaxa intentó reaccionar con disparos de media distancia y jugadas a balón parado comandadas por Lorenzo Faravelli y el propio Emilio Rodríguez, pero la zaga defensiva y las intervenciones del guardameta mantuvieron la ventaja a buen recaudo.
Cierre con broche de oro y sentencia definitiva
Cuando el encuentro agonizaba y el reloj marcaba el minuto 81, Eduardo Águila se encargó de ponerle el último clavo al ataúd hidrocálido. En un tiro de esquina perfectamente cobrado por Salles-Lamonge, Águila apareció con un fulminante cabezazo para sellar el 3-1 definitivo que sentenciaba el compromiso.
Con este resultado, los Potosinos logran un respiro vital en el torneo tras acumular valiosas unidades, mientras que los Rayos tendrán que replantear su estrategia bajo la nueva era técnica. En Tantita Tinta seguiremos de cerca cada paso de este Apertura 2026, porque la lucha por el campeonato apenas está tomando calor.
Fuente: Mediotiempo