¡Qué oso! Kubo revela que los jugadores de Japón le tenían miedo a las canchas de Tigres

El Mundial 2026 está a la vuelta de la esquina y la preparación de las selecciones es clave, pero no todo ha salido como planeaban.

En Tantita Tinta sabemos que Monterrey es una plaza que se cuece aparte, y tener a la selección de Japón entrenando en la ‘Sultana del Norte’ de cara al Mundial 2026 debería ser motivo de puro orgullo. Sin embargo, lo que pintaba para ser una estancia de ensueño se convirtió en un verdadero lío logístico por un motivo que nadie esperaba: el estado de las canchas.

¿Qué pasó con las canchas de los Tigres?

La selección nipona, liderada por la estrella Takefusa Kubo, llegó a tierras regias con la intención de aclimatarse al calor y a las condiciones que enfrentarán en sus partidos mundialistas. Pero, apenas pisaron el pasto de las instalaciones de Tigres, la realidad les dio un golpe frío. Según lo que ventiló el propio Kubo, la situación era tan preocupante que los jugadores preferían no hacer jugadas de peligro por miedo a una lesión seria.

“El campo de ayer no estaba muy bien; estaba muy duro y tenía agujeros. Tuvimos que cambiar porque los jugadores tenían miedo a arrancar o a pelear por cada balón”, confesó el delantero de la Real Sociedad en una charla con la prensa. Para un futbolista de élite, cuyo cuerpo es su herramienta de trabajo, arriesgarse en un terreno en mal estado no es opción, especialmente con un torneo como el Mundial a la vuelta de la esquina.

La respuesta desde el club

Desde el campamento de Tigres se intentó justificar el incidente explicando que se realizó un proceso de resiembra que, lamentablemente, no dio los frutos esperados. Pero aquí en Tantita Tinta nos preguntamos: ¿era el momento ideal para hacer experimentos cuando tienes una visita internacional de tal calibre? El detalle no es menor, pues este tipo de descuidos terminan siendo una carta de presentación complicada ante los ojos del mundo.

Rayados al rescate y el clima regio

Ante la imposibilidad de seguir en el feudo auriazul, la delegación japonesa tuvo que mover toda su operación a las instalaciones de Rayados. El cambio fue radical y positivo, permitiendo que el equipo pudiera trabajar con la intensidad necesaria. Kubo, quien incluso celebró su cumpleaños en Monterrey, se mostró optimista respecto al clima local. El jugador entiende que el calor de la ciudad será un factor determinante para su preparación, ya que les servirá de termómetro para los duelos que tendrán en Dallas y el encuentro histórico que vivirán en Monterrey contra Túnez, el cual marcará el partido número 1,000 en la historia de los mundiales.

Al final, lo que queda es una anécdota que nos recuerda que, más allá de la pasión, la logística y la infraestructura son piezas fundamentales para que el espectáculo esté a la altura de la exigencia mundialista.

Fuente: Sopitas Deporte


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