Jennifer Lopez rompe el silencio sobre los años noventa en Hollywood
En Tantita Tinta siempre nos gusta recordar que, detrás del brillo de las alfombras rojas y los estrenos millonarios, el mundo del cine a veces guarda historias que están lejos de ser de película. Hoy, la protagonista de nuestra nota es Jennifer Lopez, quien, a propósito de su reciente éxito en Netflix, decidió abrir el baúl de los recuerdos y soltar una bomba sobre una de sus primeras experiencias en la industria: el rodaje de Asalto al tren del dinero.
Corría el año 1995 y la carrera de J.Lo apenas despegaba. La cinta, que buscaba replicar el éxito de la mancuerna entre Wesley Snipes y Woody Harrelson, terminó siendo un descalabro financiero. Con un presupuesto de unos 1,300 millones de pesos (68 millones de dólares en su época), la película apenas logró recaudar 1,470 millones de pesos (77 millones de dólares) a nivel mundial. Un fracaso que, para J.Lo, no fue lo peor del proyecto.
De ‘osito’ a la pesadilla en el set
La actriz se sinceró sobre cómo fue trabajar con sus coprotagonistas en aquel entonces. Sobre Woody Harrelson, lo recordó como alguien juguetón, incluso llegando a llamarlo con humor el “oso hormiguero más cachondo del mundo”. Pero la historia dio un giro de 180 grados al hablar de Wesley Snipes.
Según relata la cantante, aunque ella tenía novio, Snipes fue implacable. “Se puso muy insistente. Nos invitaba a todos a salir y, al final de la noche, siempre intentaba besarme al dejarme en mi casa. Yo le decía: ‘Wesley, por favor, no estoy interesada’. Se enfadaba muchísimo, su ego quedó totalmente herido y dejó de hablarme por dos meses”, confesó Lopez, sin guardarse nada al etiquetarlo como un “imbécil” que estaba demasiado acostumbrado a que las mujeres le dijeran que sí a todo.
El otro lado de la moneda: La versión de Snipes
Para nosotros en Tantita Tinta, siempre es vital escuchar ambas campanas. Ante estas duras declaraciones, Wesley Snipes no se quedó callado. El protagonista de Blade aseguró que su actitud fue malinterpretada: “Ella nunca había hecho una escena de amor y estaba aterrorizada. El director me pidió que la hiciera sentir cómoda; por eso la llevé a cenar y charlamos. Ella intentó hacerme creer que yo solo usaba mi talento para acostarme con ella y eso me ofendió mucho. Por eso dejé de hablarle”.
La incómoda realidad de las escenas de cama
Uno de los puntos más delicados fue la primera escena íntima de la carrera de Jennifer Lopez. La actriz admite que en ese entonces no se sentía con el poder o la influencia necesaria para negarse. Sin embargo, reconoció que, dentro de lo que cabe, Snipes fue profesional al pedirle sugerencias para hacerla sentir menos incómoda, lo que resultó en una sesión musicalizada a todo volumen para calmar los nervios.
Más allá de quién tenga la razón, lo cierto es que este choque de egos dejó una cicatriz profesional: ambos actores no volvieron a coincidir en ningún proyecto desde entonces. ¿Fue un malentendido o el reflejo de un Hollywood que todavía estaba aprendiendo a respetar los límites? Lo que es un hecho es que J.Lo decidió que ya era hora de que la verdad saliera a la luz.
Fuente: Espinof