La Selección Nacional de México ha dado un golpe de autoridad que retumbó en todo el país.
Si alguien tenía dudas sobre cómo llegaría el equipo de Javier Aguirre a la Copa del Mundo, el partido de esta noche en el Nemesio Diez de Toluca sirvió para borrar cualquier rastro de escepticismo. Con una goleada de 5-1 ante Serbia, el Tri no solo cerró su preparación con broche de oro, sino que mandó un mensaje claro a sus rivales: México va en serio.
En Tantita Tinta estuvimos siguiendo de cerca este último ensayo y, la verdad, nos dejó con un muy buen sabor de boca. Con ocho partidos consecutivos sin conocer la derrota, el combinado nacional llega al 11 de junio, día del debut contra Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, en su mejor momento anímico y futbolístico de esta tercera etapa del ‘Vasco’ al mando.
Un inicio con suspenso, pero con reacción de equipo grande
No todo fue miel sobre hojuelas desde el silbatazo inicial. Para ser honestos, el partido empezó con un susto que nos puso los pelos de punta: una desatención entre Gallardo y Johan Vásquez permitió que los serbios se fueran arriba en el marcador casi sin despeinarse. Fue un balde de agua fría que, afortunadamente, sirvió para despertar al gigante dormido.
A partir de ahí, el equipo tomó las riendas. Con Álvaro Fidalgo, Brian Rodríguez y Julián Quiñones orquestando el ataque, México se volvió un vendaval. Fue el propio Johan Vásquez quien se encargó de poner justicia en el marcador con un remate certero que puso calma en el graderío mexiquense. Antes de irnos al descanso, la fortuna también se puso la verde y, tras un error de la zaga visitante, nos fuimos al vestidor con la ventaja.
Segunda mitad: La fiesta mexicana
Si la primera parte fue buena, el complemento fue un auténtico concierto. Apenas arrancando, Raúl Jiménez aprovechó un rebote tras un cañonazo de Quiñones que se estrelló en el poste y marcó el tercero. A partir de ahí, Aguirre comenzó a mover sus piezas en la banca, pero la intensidad no bajó ni un ápice.
El cuarto gol llegó cortesía de otro autogol serbio tras una jugada a balón parado, y ya sobre el suspiro final, Luis Chávez cerró la cuenta con el quinto tanto. Chávez, por cierto, demostró que está al 100% y listo para pelear por la titularidad absoluta.
¿Qué significa esto para el Mundial?
Para nosotros en Tantita Tinta, las conclusiones son claras:
- Tala Rangel es el dueño del arco: Después de esta actuación, no hay duda de quién debe estar bajo los tres palos en la inauguración.
- Conexión total: La comunión entre la afición y el equipo es palpable. Ver a una selección que propone y no tiene miedo de ir al frente ilusiona a todo un país.
- El sello del ‘Vasco’: Aguirre parece haber encontrado su once ideal. Si mantienen este nivel de amalgama, el debut en el Estadio Ciudad de México será una fiesta total.
México llega invicto y con el arco lleno de goles a la justa mundialista. La moneda está en el aire, pero la ilusión está más alta que nunca. ¡Que ruede el balón!
Fuente: Mediotiempo