En Tantita Tinta analizamos el sorprendente caso del virus Shamonda (SHAV) que, hasta hace poco, se creía incapaz de infectar a personas. Francia reportó la muerte del primer paciente humano, un individuo con un cuadro de inmunosupresión grave, lo que ha encendido las alarmas en la comunidad científica y en las autoridades sanitarias europeas.
¿Qué es el virus Shamonda?
Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y se transmite principalmente por la picadura de mosquitos del género Culicoides. Detectado por primera vez en Nigeria en los años 60, el virus ha causado brotes esporádicos en ganado bovino, ovino y caprino de África occidental, oriental, meridional y, más recientemente, en Japón.
Impacto en el ganado
En animales, el SHAV presenta un periodo de incubación de dos a tres días y se manifiesta con fiebre, diarrea y caída en la producción de leche. En hembras gestantes, puede provocar abortos o malformaciones fetales graves. Hasta la fecha, no existe vacuna; la prevención se basa en insecticidas y repelentes para reducir la exposición a los mosquitos.
El caso francés: ¿por qué es relevante?
El fallecimiento se registró a principios de octubre en Lyon. Según el comunicado oficial, las complicaciones cerebrales del paciente estaban probablemente vinculadas a la infección por Shamonda. Expertos como Aitor Nogales González del CSIC consideran que el riesgo para la población humana es bajo o muy bajo, pero advierten que el caso es “excepcional” porque el paciente ya presentaba una condición médica grave que lo hacía más vulnerable.
Situación en Europa
Hasta hace unos meses, Europa se consideraba libre del virus. Sin embargo, en julio se detectó una variante llamada Shamonda‑Europe en ganado suizo y, posteriormente, en Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein, Italia y España. El Ministerio de Agricultura español informó de dos tipos genéticos (Shamonda tipo 1 y tipo 2) presentes en 37 provincias francesas desde septiembre.
Lo que dicen los científicos
Ben Brennan, del Centro de Investigación Virológica del MRC y la Universidad de Glasgow, subraya que este es “un hallazgo científico importante” por ser el primer caso documentado en humanos. No obstante, advierte que se debe actuar con cautela para evitar el pánico y señala que la inmunodepresión del paciente complica la atribución directa del fallecimiento al virus.
David Roiz, del Grupo SaBio, coincide en que es prematuro sacar conclusiones definitivas sobre la capacidad del SHAV para afectar a humanos, pero recalca la necesidad de vigilancia continua. “En un mundo globalizado, con movilidad animal y cambios climáticos, no es extraño que ocurran transmisiones ocasionales”, afirma.
Para nosotros en Tantita Tinta lo esencial es vigilar cómo evoluciona la investigación y qué medidas adoptan los gobiernos europeos. Mientras tanto, la recomendación para la población es mantenerse informada, usar repelentes contra mosquitos y seguir las indicaciones de salud pública.
Fuente: WIRED en Español