¡Puro sentimiento norteño! Así se vivió la noche con Grupo Intocable en el Zócalo

Una noche que cimbró el corazón de la capital

Lánzate a imaginar la escena: el Centro Histórico de la Ciudad de México completamente abarrotado, sombreros, playeras verdes, matracas por todos lados y un aroma irresistible a garnachas flotando en el aire. Para nosotros en Tantita Tinta, no hay fecha que se compare con el 15 de septiembre, y este año el Zócalo se lució con una plancha completamente a reventar. Con una cifra estimada de 180,000 almas reunidas —según datos oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana—, la raza se dio cita desde temprano para asegurar el mejor lugar y corear a todo pulmón los éxitos que han marcado generaciones.

La fiesta arrancó desde la tarde con muestras de danza folclórica, mariachis que pusieron a cantar a más de uno con clásicos como La Media Vuelta, y el talento emergente del programa musical México Canta, donde jóvenes promesas como Tiffany Galaviz y Lizandro Espinosa prepararon el terreno interpretando joyas de Juan Gabriel y Vicente Fernández. Pero el plato fuerte, el verdadero imán de la noche, fue la llegada de los reyes del tejano-norteño.

El acordeón sonó con fuerza y la nostalgia se apoderó del Zócalo

Poco antes de las 22:00 horas, el cielo de la capital comenzó a iluminarse con las luces festivas mientras el público coreaba el nombre de la agrupación esperada. Fue entonces cuando Ricardo Muñoz y compañía tomaron el escenario para soltar el primer cañonazo de la noche: Eres mi droga. De inmediato, la plancha del Zócalo se convirtió en un karaoke gigante donde el frío de la noche quedó en segundo plano gracias al calor del público.

El equipo de Tantita Tinta no pudo evitar conmoverse al escuchar baladas llegadoras como ¿Y Todo Para Qué?, Sueña y Es Mejor Decir Adiós. Los asistentes, entre parejas bien acurrucadas y grupos de amigos echando el trago y el baile, demostraron que el repertorio de la banda estadounidense originaria de Zapata, Texas, es ya parte fundamental del soundtrack de cualquier mexicano.

Entre rola y rola, Ricky Muñoz se tomó un momento para agradecer el cariño del respetable, revelando emocionado que esa fecha coincidía con su cumpleaños, catalogándolo como uno de los mejores momentos de su vida. Y es que celebrar un año más de vida ante una multitud que te aplaude en el corazón político del país no pasa todos los días.

El paréntesis patrio y la fiesta hasta la madrugada

La música hizo una pausa obligada cerca de las 22:30 horas para dar paso a uno de los momentos más solemnes de la noche: la ceremonia del Grito de Independencia, encabezada desde el balcón de Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras el tradicional “¡Viva México!”, la verbena continuó con más fuerza.

El grupo regresó al escenario para regalar una segunda tanda de éxitos que incluyó Enséñame a Olvidar, Coqueta y Llévame en tu Viaje, manteniendo la energía a tope hasta rebasar la medianoche. Entre empujones de emoción, espuma volando por los aires y mucha pasión, los capitalinos vivieron una celebración redonda que reafirma por qué los conciertos gratuitos en el Zócalo son un auténtico fenómeno cultural.

Si te perdiste el pachangón o quieres revivir los mejores momentos, agárrate cómodo en la sala de tu casa porque la música norteña dejó la vara muy alta para el próximo año.

Fuente: Milenio


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