¿La tecnología al banquillo o la libertad de expresión bajo llave?
En el acelerado mundo digital en el que vivimos, la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser un juguete de ciencia ficción a una herramienta cotidiana en nuestra chamba. Pero, como todo avance tecnológico, trae consigo retos que parecen sacados de una serie distópica. En Tantita Tinta hemos puesto la lupa en San Luis Potosí, donde una polémica reforma ha desatado una verdadera tormenta: la llamada ‘Ley Serrano’.
Publicada formalmente como el Decreto 0314 el 18 de noviembre de 2025, esta norma nació con la promesa de poner orden ante el uso indebido de algoritmos. Sin embargo, lo que se pintó como una medida para evitar fraudes y suplantaciones, hoy se siente para muchos como un candado puesto a la libertad de expresión.
¿Qué dice la ley y por qué hay tanto drama?
La legislación potosina busca castigar la creación o difusión de contenido falso mediante IA que pueda provocar ‘alarma social’ o ‘afectar la confianza en las instituciones’. Las penas no son cualquier cosa: hablamos de dos a cinco años de prisión, además de multas que oscilan entre los 200 y 400 veces el valor de la UMA (aproximadamente entre 22,000 y 43,000 pesos mexicanos según las tasas actuales). Si el delito toca temas de seguridad o procesos electorales, ¡prepárate, porque la pena aumenta hasta en un 50%!
Para nosotros, en Tantita Tinta, lo que más ruido nos hace es la ambigüedad. ¿Quién define qué es ‘alarma social’? ¿A partir de qué punto una crítica mordaz contra un político se vuelve un delito de manipulación? Como bien señalan expertos, términos tan vagos dejan la puerta abierta a que la autoridad ministerial interprete la ley a su antojo.
Periodistas y activistas: en la mira
El terreno se ha puesto calientito. Tras la aprobación de la ley, ya se han reportado investigaciones contra al menos 11 personas, incluyendo periodistas y defensores de derechos humanos. Christian Herrera, Eréndira Reyes Aguillón y Alejandra Hermosillo son algunos de los nombres que ya enfrentan acciones legales. Esto ha generado una oleada de protestas: la gente exige que no se confunda el avance tecnológico con la mordaza política.
Jersain Llamas, académico de la Universidad de Guadalajara, lo deja claro: aunque la intención de proteger la identidad y evitar abusos es legítima, la redacción actual de la norma es tan floja que cualquier edición fotográfica hecha con IA podría ser, técnicamente, un crimen. ¿Se imaginan ir a la cárcel por un meme malentendido? Ese es el riesgo que denuncian los críticos.
Un panorama incierto para México
Mientras San Luis Potosí vive su propia lucha, el resto del país observa con cautela. Con la presidenta Claudia Sheinbaum buscando impulsar un marco regulatorio federal para la IA, el debate está más vivo que nunca. La gran pregunta es: ¿cómo regulamos sin atropellar los derechos básicos de la ciudadanía?
- El reto: Crear leyes que no criminalicen la crítica.
- La urgencia: Definir conceptos técnicos sin caer en la ambigüedad.
- La exigencia social: Que las leyes de IA pasen por foros reales de consulta, no solo por escritorios legislativos.
En Tantita Tinta seguiremos dándole seguimiento a este tema. Porque, al final del día, la tecnología debe servirnos para avanzar, no para silenciarnos. ¿Tú qué opinas? ¿Estamos ante una medida necesaria o es un retroceso disfrazado de seguridad?
Fuente: WIRED en Español