El viaje en el tiempo que marcó a toda una generación
Para nosotros en Tantita Tinta hay verdades absolutas, y una de ellas es que hay películas que simplemente se quedan a vivir en nuestro corazón para siempre. Por mucho que pasen los años y la industria nos regale producciones visualmente imponentes, hay directores que dejan la vara tan alta que resulta imposible superarse a sí mismos. Ese es el caso de Mamoru Hosoda y su entrañable obra maestra: La chica que saltaba a través del tiempo (conocida en su idioma original como Toki o Kakeru Shōjo).
Antes de consolidarse como una de las mentes maestras de la animación japonesa, y tras haber dejado su talento en proyectos monumentales como Digimon, One Piece y Samurai Champloo, Hosoda tomó las riendas de este largometraje de ciencia ficción. Fue su primer gran proyecto como director principal y el boleto de entrada al Olimpo del anime mundial. Mucho antes de que el fenómeno de Your Name acaparara las conversaciones de todos los cinéfilos en los dosmiles, esta cinta ya nos estaba dando una cátedra sobre cómo combinar el drama adolescente con saltos temporales que terminaban haciéndonos llorar como si no hubiera un mañana.
¿De qué trata este clásico indiscutible?
La historia sigue los pasos de Makoto Konno, una típica estudiante de preparatoria que, de la noche a la mañana, descubre que tiene la increíble habilidad de viajar en el tiempo. Al más puro estilo adolescente, Makoto comienza a usar este superpoder para solucionar pequeñeces del día a día: desde evitar llegar tarde a las clases más aburridas hasta repetir los exámenes o disfrutar de sus comidas favoritas una y otra vez.
Sin embargo, como ocurre en cualquier buena historia de ciencia ficción, pronto descubre que las acciones tienen consecuencias y que el tiempo no es un juguete infinito. A medida que intenta arreglar los enredos en los que se mete y ayudar a sus amigos, la trama da un giro maduro que aborda el paso a la adultez, el peso de nuestras decisiones y lo efímero de la juventud. Es una auténtica montaña rusa de emociones que, a dos décadas de su estreno original en Japón un 15 de junio de 2006, sigue conectando profundamente con cualquiera que la vea.
Una oportunidad de oro para revivir la magia en grande
Para celebrar por todo lo alto su 20 aniversario, esta joya animada producida por el legendario estudio Madhouse regresa a las salas de cine gracias a ciclos especiales dedicados al anime. Aunque por cuestiones de distancia geográfica a veces nos toque ver estos reestrenos desde la comodidad de nuestra computadora o celular con una buena dotación de botana, los fanáticos más afortunados en otras latitudes podrán disfrutarla en la pantalla grande.
Y si el cine te queda lejos, no te preocupes, el equipo de Tantita Tinta te recuerda que también puedes encontrarla disponible en plataformas de streaming especializadas en anime. Al final del día, ya sea en una sala de cine o acurrucado en la recámara de tu casa con las luces apagadas, siempre es un gran momento para redescubrir por qué esta película nos sigue rompiendo el esquema y el corazón a partes iguales.
Fuente: Espinof