Un viaje al corazón de la mítica casa de moda
En Tantita Tinta nos encanta echar un buen vistazo al pasado para entender el presente, y vaya que la icónica firma italiana lo sabe hacer a la perfección. La emblemática Galería Vittorio Emanuele II en Milán no es cualquier lugar; es el sitio exacto donde todo comenzó en 1913 bajo el nombre de Fratelli Prada. Ahora, más de un siglo después, la marca ha decidido transformar su local original en un impresionante complejo de ocho pisos que redefine por completo la experiencia de hacer compras, conectar con el arte y disfrutar de la buena vida.
Mientras que el grupo reporta ingresos globales estratosféricos —superando los 100 mil millones de pesos mexicanos el año pasado—, la familia al frente de la empresa ha decidido dar un paso atrás para mirar sus raíces. Lejos de quedarse varados en la nostalgia, este nuevo espacio bautizado como Prada Galleria fusiona la tradición artesanal con una visión vanguardista que deja a más de uno con la boca abierta.
El misterioso Pasaggio Segreto y otros tesoros ocultos
Para nosotros, los detalles detrás de este tipo de proyectos son los que realmente arman el chisme fino. La ambiciosa remodelación conectó la histórica boutique de ropa femenina con la sección masculina a través de un túnel subterráneo al que cariñosamente han llamado el Passaggio Segreto (Pasaje Secreto). Este rincón en penumbra no es solo un pasillo; es una auténtica cápsula del tiempo donde se exhiben piezas tan raras como vestidos de cristal dignos de película, invitaciones vintage a desfiles y hasta los primeros smartphones con pantalla táctil lanzados en 2008.
Además, el complejo incluye:
- Pradasphere: Una exposición permanente que recorre cuatro generaciones de evolución creativa.
- El Appartamento: Un espacio exclusivo y privado en la tercera planta diseñado bajo la estética personal de Miuccia Prada y Patrizio Bertelli, con pisos de parqué, obras de arte monumentales y una vibra ultrarrefinada.
- La pastelería Marchesi 1824: Para consentir el paladar con un buen café y un pancito después de echar ojo a las colecciones.
- El Osservatorio Fondazione Prada: Situado en los niveles superiores, manteniendo viva la apuesta por el arte contemporáneo.
Mirar al pasado sin miedo al futuro
En entrevista exclusiva, Lorenzo Bertelli —director de marketing y bisnieto del fundador Mario Prada— confesó que contar esta historia no fue tarea fácil. Durante décadas, la marca se concentró tanto en su faceta minimalista y moderna que guardar el archivo familiar era casi un secreto a voces. Sin embargo, hoy la marca se siente lo suficientemente madura como para presumir de dónde viene sin que nadie piense que se han quedado sin ideas frescas.
Entre los pasillos de esta nueva meca de la moda también hay sorpresas para los fanáticos del estilo de vida: desde expositores permanentes de belleza y maquillaje hasta cristalería fina y cuchillos de cocina japoneses que ya están en la lista de deseos de los coleccionistas más exigentes. Y por si fuera poco, el recorrido culmina con un guiño al espacio exterior, exhibiendo el diseño del traje espacial que la marca ha preparado para las futuras misiones lunares de la NASA.
Sin duda, la Prada Galleria demuestra que las marcas con historia pueden reinventarse las veces que sea necesario, siempre y cuando mantengan intacta esa chispa de curiosidad e irreverencia que las puso en el mapa desde el primer día.
Fuente: Vogue