‘The Bear’ cierra la cocina y nos sirve el platillo perfecto
En Tantita Tinta sabemos que no hay nada más emocionante (y estresante) que ver a Carmy Berzatto y su equipo intentar que el restaurante no se les caiga encima. Después de un camino lleno de altas y bajas, donde hubo temporadas que nos volaron la cabeza y otras donde el sazón simplemente no cuajó, llega el momento de la verdad. La temporada 5, y final, de esta joya de Disney Plus ha aterrizado para decirnos adiós, y agárrense, porque viene cargada de todo lo que nos enamoró al principio.
Un solo día para cerrar el changarro
Si algo nos enseñó la cocina de Carmy es que el tiempo es dinero y que la presión siempre está al máximo. En esta última entrega, el creador Christopher Storer tomó una decisión valiente: la temporada entera transcurre en un solo día. Sí, tal como lo lees. Justo después de la famosa renuncia de Carmy, el restaurante se enfrenta a lo que podría ser su último servicio. Olvídense de los rodeos; aquí el contador está en cero y la urgencia es el ingrediente principal.
¿Drama o comedia? La serie por fin se decide
Uno de los debates más intensos en las redes ha sido si The Bear debía competir en los premios como comedia o como drama. Pues parece que los guionistas escucharon los gritos de los fans. Esta temporada se siente más divertida, más ácida y con una vibra electrónica que te mantiene al borde del asiento. Sin perder la profundidad emocional que ya conocemos, el equipo ha logrado un equilibrio que se agradece. Es una montaña rusa de emociones, pero con un ritmo que no te permite ni ir por agua a la cocina.
¿Por qué esta temporada sí funciona?
- Desarrollo total: A estas alturas, ya conocemos los traumas y las mañas de todos. No necesitamos más introspecciones largas; la serie se va directo a la acción.
- Ritmo impecable: A pesar de que la temporada 3 nos dejó un sabor de boca algo extraño, esta conclusión engrasa cada pieza de la maquinaria.
- Adiós con estilo: Se nota el compromiso de los actores y directores por cerrar el ciclo con dignidad. Es vibrante, es intensa y, sobre todo, es coherente.
Aunque el episodio especial ‘Gary’ pudo haber desconcertado a algunos —a nosotros en Tantita Tinta nos pareció un experimento necesario para limpiar el terreno—, el cierre que propone esta temporada es brillante. Ver cómo navegan por los baches y tormentas, tanto las que ocurren dentro de las paredes del restaurante como las personales, nos recuerda por qué nos enganchamos desde el primer episodio.
Si eres de los que tenía sus dudas después de los tropiezos previos, te tenemos una buena noticia: la paciencia tiene su recompensa. Esta temporada es soberbia, emocionante y, aunque seguramente habrá opiniones divididas, nosotros creemos que es el cierre que Carmy, Sydney y el resto de esta disfuncional pero entrañable familia se merecían.
Fuente: Espinof