¡Pónganse abusados! Guadalajara tendrá recortes de agua por seis meses ante severa crisis de calidad

La crisis del agua en la Perla Tapatía

En Tantita Tinta sabemos que no hay nada más desesperante que abrir la llave de la recámara o la cocina y encontrarse con una sorpresa desagradable. Imagínate abrir la tubería y que en lugar de agua cristalina, lo que salga sea un líquido color café, con tonos oscuros y un olor a caño que espanta a cualquiera. Esto no es una pesadilla, es la dolorosa realidad que han vivido miles de familias en varias zonas de Jalisco desde hace meses.

Ante este panorama desolador, el gobernador Pablo Lemus salió a dar la cara y ponerle un alto al problema. En un mensaje reciente, tras reunirse con las alcaldesas y alcaldes del Área Metropolitana que integran la Junta de Gobierno del SIAPA, el mandatario estatal fue contundente: “La ciudad está viviendo una crisis de agua potable como nunca antes”. Pero ojo, aquí el verdadero villano de la película no es la escasez del líquido en sí, sino la pésima calidad con la que este llega a las casas de los tapatíos.

¿Cuál es el origen de este tremendo lío?

El meollo del asunto se encuentra en el sistema antiguo de abastecimiento que traslada el agua desde el hermoso lago de Chapala hasta la conflictiva presa Las Pintas. Por si fuera poco, las autoridades estatales han detectado una serie de descargas irregulares a lo largo del canal de Las Pintas que van a parar directo a la presa. Aunque se supone que llevan meses trabajando para erradicar estas malas prácticas y mandar el flujo hacia la planta de tratamiento de El Ahogado, la realidad es otra.

Este viejo sistema aporta unos nada despreciables 2.5 metros cúbicos por segundo, pero el agua llega tan contaminada que termina empeorando todo el panorama para la población. Ante este cochinero, los expertos tiraron la toalla en lo que respecta a usar el agua de esa presa y del sistema antiguo de Chapala cuando su calidad no sea la óptima.

La solución: tandeos y obras millonarias

Para evitar que los tapatíos sigan consumiendo agua en malas condiciones, se implementará una medida que a nadie le gusta pero que resulta sumamente necesaria: un esquema de rotación del servicio. En palabras más castizas, habrá tandas y tandeos; es decir, días donde el agua brillará por su ausencia en las llaves. Este dolor de cabeza inicial durará aproximadamente seis meses mientras se terminan las obras de rescate.

El equipo de Tantita Tinta investigó cuáles serán las obras con las que el gobierno pretende apagar el fuego:

  • Construcción del acueducto de desvío de La Calera.
  • La primera etapa de ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle.
  • Saneamiento integral de la presa y el canal de Las Pintas.

Adicionalmente, Lemus anunció que enviará al Congreso del Estado una iniciativa para armar un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, buscando una solución a largo plazo que nos garantice agua limpia y abundante. Así que ya lo sabes, ve preparando los botes y las cubetas porque vienen meses de paciencia y adaptación.

Fuente: Sopitas Cosas


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