¿Podemos enfriar la Tierra a punta de ‘spray’ en las nubes? La ciencia nos responde

Un remedio extremo para un planeta que nos está dando señales de alerta

Seguro has sentido que el calor no perdona y que las temporadas de lluvias o sequías ya no siguen ningún calendario. El fenómeno de El Niño ha estado en boca de todos y no es para menos: es uno de los responsables de que el clima en todo el mundo se vuelva un verdadero caos. Pero, ¿y si te dijera que en Tantita Tinta estuvimos investigando una propuesta científica que suena a película de ciencia ficción pero que podría ser nuestro as bajo la manga? Se trata de ‘blanquear’ las nubes para enfriar el océano.

¿De qué trata este experimento?

La propuesta, publicada recientemente en la revista Science Advances, pone sobre la mesa el Blanqueamiento de Nubes Marinas (BCM). La idea suena sencilla en papel: rociar agua de mar en las nubes sobre el Pacífico para hacerlas más brillantes y, por lo tanto, más reflejantes. Al reflejar más luz solar hacia el espacio, se buscaría reducir la temperatura del agua y evitar que El Niño se salga de control.

Para que te des una idea del impacto económico que esto intenta frenar, un fenómeno de El Niño intenso puede causar pérdidas de miles de millones de pesos (considerando que las afectaciones globales alcanzan cifras de cientos de miles de millones de dólares, estamos hablando de billones de pesos mexicanos perdidos en infraestructura y agricultura).

Aprendiendo del desastre

Como no podemos simplemente ir al Pacífico y empezar a rociar agua a lo loco, los investigadores analizaron un fenómeno natural muy reciente: los incendios forestales de Australia en 2019-2020. Aquel desastre fue tan masivo que inyectó casi un millón de toneladas métricas de humo a la estratosfera. Ese humo actuó como un filtro solar accidental, ayudando a enfriar el sistema y dando paso a un fenómeno de La Niña. Los expertos utilizaron este modelo para demostrar que, de haber tenido una tecnología de BCM en ese momento, se habrían podido mitigar los efectos catastróficos del calor extremo.

¿La salvación o un riesgo innecesario?

Aquí es donde en Tantita Tinta nos ponemos serios. Aunque la ciencia detrás del BCM es interesante, el consenso entre los expertos, como el profesor Andrew Dessler de la Universidad Texas A&M, es que nos estamos metiendo en terreno pantanoso.

  • La pesadilla política: ¿Quién decide qué país controla el clima? Alterar las nubes de una región podría beneficiar a unos y perjudicar terriblemente a otros, provocando conflictos internacionales.
  • Efectos secundarios: La Tierra es un sistema complejo y delicado. Mover una pieza aquí podría causar un desastre allá que ni siquiera podemos imaginar con nuestras computadoras actuales.
  • Una cura temporal: La geoingeniería no elimina el problema de fondo: la quema de combustibles fósiles. Es como ponerle una curita a una herida que necesita cirugía mayor.

Como bien dice Katherine Ricke, una de las autoras del estudio, investigamos esto porque podríamos llegar a un punto donde necesitemos opciones drásticas. Pero, por ahora, el mejor plan sigue siendo reducir nuestra huella de carbono antes de intentar jugar a ser dioses con el termostato del planeta.

¿Tú qué opinas? ¿Deberíamos apostar por la tecnología para enfriar el planeta o es mejor dejar que el sistema climático siga su curso natural mientras nos ponemos las pilas con el medio ambiente? Cuéntanos en nuestras redes sociales.

Fuente: WIRED en Español


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