¡Piso parejo! Así tronó la comunidad tras las irregularidades en el examen de admisión a la UNAM

La indignación se desbordó en CU: Exigen cuentas claras

En Tantita Tinta sabemos que entrar a la máxima casa de estudios no es cualquier cosa; es el sueño de miles de jóvenes que le han dedicado meses de desvelo a los libros. Sin embargo, este año, el proceso de selección de la UNAM se vio envuelto en un drama que ha encendido las alarmas y la indignación de padres, estudiantes y aspirantes. Bajo consignas como “¡Evaluaciones sí, trampas no!” y “No a los tramposos”, cientos de personas tomaron las calles de Ciudad Universitaria para exigir lo que consideran justo: transparencia total y el regreso a los exámenes presenciales.

¿Qué está pasando realmente?

Todo comenzó con el descontento tras la aplicación del examen de admisión a nivel licenciatura en modalidad en línea. La sospecha de que muchos aspirantes no jugaron limpio con puntajes atípicos generó una bola de nieve. Para los manifestantes, el examen a distancia, aunque se vendió como una opción de accesibilidad para quienes viven fuera de la CDMX, terminó siendo un foco de irregularidades que afectó a quienes sí se prepararon con dedicación.

Los contingentes marcharon desde las estaciones del Metro Universidad y Metrobús Ciudad Universitaria hacia la Torre de Rectoría. La petición es clara: el equipo de Tantita Tinta pudo constatar que el pliego petitorio exige que las próximas convocatorias sean presenciales para garantizar que el proceso sea auditable y justo.

El costo de la desigualdad

“Yo saqué 99 puntos y el mínimo requerido fue de 103. Ese margen de error de 22 puntos se siente como una bofetada cuando sabes que otros obtuvieron lugares gracias a malas prácticas”, nos comentó Sebastián, uno de los afectados. Esta situación no solo duele en el bolsillo —considerando que muchos invierten tiempo y dinero en cursos de preparación que pueden costar desde los 2,000 hasta más de 10,000 MXN—, sino que golpea el prestigio de la institución.

La postura de la comunidad es unánime: la UNAM no puede permitir que la integridad del acceso a la educación superior se vea manchada por ventajismos. Como bien sugieren algunos estudiantes, quizás sea momento de fortalecer alianzas con universidades estatales en el resto del país, evitando que la centralización en la capital sea la única vía para acceder a una educación de calidad.

¿Qué sigue para los aspirantes?

Ante la presión, la UNAM no se quedó de brazos cruzados. Se anunció la creación de una Comisión Técnica de Expertos Universitarios encargada de revisar con lupa cada resultado. Como consecuencia, las inscripciones y el proceso de entrega de documentos, que debían arrancar el pasado 27 de julio, fueron pausados. El rector, Leonardo Lomelí Vanegas, aseguró que todas las opciones están sobre la mesa para aclarar qué pasó realmente.

En Tantita Tinta estaremos muy pendientes de cómo evoluciona este lío. La universidad ha prometido que no permitirá que el ingreso sea vulnerado, pero la confianza es algo que se gana con hechos y, en este caso, con resultados impecables. ¿Tú qué opinas? ¿Crees que el examen presencial es la única solución para evitar el fraude? Mantente al tanto de nuestros próximos reportes para saber qué pasará con este proceso de admisión.

Fuente: Sopitas Musica


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