El regreso de Gael García Bernal como director
En una época en la que muchas veces nos la pensamos dos veces antes de lanzarnos al cine a pagar un boleto, en Tantita Tinta siempre estamos buscando joyas que valgan cada centavo de nuestra chamba. La buena noticia es que no hay que buscarle mucho: Hombre al agua llegó para recordarnos por qué amamos ir a las salas de cine.
Esta es la tercera película dirigida por nuestro querido Gael García Bernal, quien también le entró duro a la producción y al guion. El filme llega siete años después del estreno de Chicuarotes y 19 años después de Déficit, marcando una etapa muy madura en la carrera de Gael tras la cámara. Si aún no sabes de qué va el lío, aquí en Tantita Tinta te armamos la lista definitiva con cinco razones para no perdértela.
1. Una historia 100% original y sin remakes
Aunque el título te suene a otras comedias clásicas, esta propuesta es completamente fresca y atrevida. No viene de ningún libro famoso ni de un libreto reciclado; es una charla íntima sobre la fortuna que representa tener privacidad y control sobre nuestras vidas, siempre y cuando nos demos cuenta a tiempo.
La trama nos presenta a Camilo, un salvavidas cubano cuya suerte da un giro tremendo tras rescatar a un millonario mexicano de vacaciones en la isla. Agradecido, el empresario Abel se lo lleva a Yucatán para hacerlo su mano derecha y presentarle a su hija Juana. Tras casarse y tener una bebé, Camilo se da cuenta de que es un simple extra en la vida de los demás… y también en la suya. Una mezcla de tragicomedia que nos hace reflexionar.
2. Gael se luce como Camilo (¡y como director!)
Pensar en Gael García Bernal como protagonista podría parecer la opción más obvia, pero con un personaje tan pasivo pero complejo como Camilo, hacía falta un actor con colmillo largo y cortés. Gael domina acentos y matices a la perfección, logrando convencernos de que está frente a la cámara sin robarse el foco, a menos que la historia lo requiera. Para nosotros en Tantita Tinta, ver la naturalidad con la que aborda cada papel es simplemente un agasajo.
3. La ficción como espejo de la realidad
Hay una escena preciosa donde Juana decide escribir una película sobre su vida y contrata a una talentosa brasileña. Cuando el galán que interpretaría a Camilo —¡nada más y nada menos que Ricky Martin!— bota el proyecto, el mismísimo Camilo entra al quite en los ensayos. Es ahí donde, a través de la ficción, el protagonista por fin dice lo que siente. Una gran metáfora de cómo las películas nos explican mejor la vida real.
4. El orgullo y sabor de Yucatán en la pantalla
La película transcurre casi en su totalidad en tierras yucatecas, un estado que pocas veces se explora a fondo en el cine nacional. Además del calorcito y los paisajes, la cinta apuesta por retratar la enorme variedad de acentos que tenemos en México. Actores como Jorge Salinas y Esmeralda Pimentel se avientan un trabajo excepcional adoptando el acento de la Península, saliendo totalmente de su zona de confort.
5. El músculo del cine mexicano
Hombre al agua forma parte del catálogo de La Corriente del Golfo, la casa productora fundada por el propio Gael García Bernal y Diego Luna. Este proyecto es la prueba de que el cine hecho en México tiene una salud creativa envidiable y sigue apostando por historias valientes que merecen llenar las salas.
Así que ya lo sabes, ve planeando la salida con tus amigos, tu pareja o hasta solo para disfrutar de una buena historia con sello mexicano.
Fuente: Sopitas Cine y TV