Operación Apetlanca: Los documentos secretos que tiran la “verdad histórica” de Ayotzinapa

La sombra militar detrás del caso Ayotzinapa

Han pasado los años, pero el eco de una de las noches más oscuras de México sigue retumbando con fuerza. En Tantita Tinta analizamos los detalles de una serie de documentos militares recién salidos a la luz que confirman lo que muchos sospechaban: la llamada “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” no fue un accidente investigativo, sino un engranaje perfectamente calculado y operado desde las altas esferas del poder.

Nuevos expedientes en poder de la Fiscalía General de la República (FGR) revelan los movimientos milimétricos de la “Operación Apetlanca”, un despliegue masivo llevado a cabo en octubre de 2014 en Guerrero. Lejos de ser una búsqueda ordinaria, este operativo coordinado entre la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se convirtió en la piedra angular para fabricar la narrativa de que los jóvenes habrían sido incinerados en el basurero de Cocula.

Un operativo de alto nivel y bajo la lupa

El equipo de Tantita Tinta te cuenta que la trama estuvo liderada por el entonces vicealmirante Marco Antonio Ortega Siu —un viejo conocido en operativos de alto impacto, como la recaptura de Joaquín “El Chapo” Guzmán— y contó con la participación de al menos 60 elementos de la Armada de México, además del respaldo terrestre del general Alejandro Saavedra Hernández desde Chilpancingo.

Los reportes de la época detallan que el 27 de octubre de 2014, un helicóptero artillado transportó a los mandos directamente a Iguala y Apetlanca. ¿El objetivo oficial? Capturar a un comisario local acusado de proteger a presuntos implicados. Sin embargo, el saldo real fueron detenciones clave, como la de Darío Morales Sánchez, Jonathan Osorio Cortez, Patricio Reyes Landa y Agustín García Reyes.

  • Tortura sistemática: Todos los detenidos denunciaron agresiones físicas severas para obligarlos a declarar.
  • Liberaciones: En 2018, un juez ordenó liberar a los implicados debido a las evidentes violaciones al debido proceso y tortura.
  • La complicidad: Los informes confirman que el entonces titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos, y el círculo cercano de Enrique Peña Nieto estaban enterados de cada paso del operativo.

Las piezas que no encajan en el rompecabezas

Para nosotros en Tantita Tinta es fundamental recordar que las declaraciones arrancadas bajo tortura a estos detenidos fueron las que llevaron a las autoridades a montar la famosa escena en el río San Juan, donde misteriosamente aparecieron restos óseos que coincidían con los de Alexander Mora, uno de los normalistas desaparecidos. Videos de drones revelaron previamente cómo elementos de la Marina manipulaban bolsas sospechosas en la zona justo antes de las diligencias oficiales con Tomás Zerón.

A pesar de que los años pasan y los expedientes han permanecido prácticamente blindados entre laberintos burocráticos y amparos, estas filtraciones dejan al descubierto la impunidad con la que operaron las fuerzas castrenses. Hoy en día, mientras algunos oficiales enfrentan procesos por tortura y exfuncionarios como Jesús Murillo Karam cargan con procesos por desaparición forzada, las familias de los 43 siguen exigiendo justicia y que se rompa, de una vez por todas, el pacto de silencio.

Fuente: WIRED en Español


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