Un adiós que rompe corazones en el mundo del futbol
El pasado 8 de agosto de 2026, el mundo del deporte se vistió de luto. Jorge Messi, figura clave, pilar fundamental y el apoyo incondicional detrás de la carrera del astro argentino, falleció a los 68 años tras una larga batalla contra una enfermedad que, lamentablemente, lo alejó de las canchas en el momento en que su hijo más lo necesitaba.
En Tantita Tinta, nos hemos quedado sin palabras ante la reciente carta que Lionel Messi compartió para despedirse de su padre. No es solo un mensaje de hijo a padre; es la confesión de un hombre que, a pesar de haberlo ganado todo en las canchas, hoy enfrenta el partido más difícil de su vida: aprender a vivir sin su guía.
El Mundial de 2026: Una promesa entre padre e hijo
La relación entre Lio y Jorge siempre fue un motor de combustión imparable. Según relata el propio futbolista, su participación en el Mundial 2026 no fue una decisión tomada al azar; fue una petición directa de su papá. A pesar de que su salud ya estaba muy deteriorada, Jorge insistió en que el ’10’ debía estar presente. El plan era sencillo pero ambicioso: Argentina llegaría a la final y, en ese último gran evento, Jorge haría el esfuerzo de viajar para ver a su hijo cerrar su ciclo mundialista.
Aunque Messi cumplió con su parte y llevó a la selección hasta la final contra España, el destino —y la salud— le jugaron una mala pasada. El esfuerzo físico del jugador, quien ya no tenía los mismos 20 años, fue brutal. Messi confiesa que intentó ir contra sus propios límites, pero las piernas no le respondieron como en sus años dorados en Barcelona o durante la gloria de Qatar 2022.
El dolor de una final sin el abrazo esperado
El relato de Messi es desgarrador. Al llegar a casa tras la derrota ante España, se encontró con que su padre, debido a su delicado estado de salud, ni siquiera tenía clara la magnitud de lo que había pasado en el campo, pensando incluso que habían caído en tanda de penales.
“No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó, no pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido”, escribió el capitán. En ese momento, la realidad golpeó duro: el futbol, para Lio, siempre fue un lenguaje compartido con su padre. Sin Jorge en la grada, el juego pierde gran parte de su sentido.
¿El fin de una era en la cancha?
Esta noticia nos obliga a preguntarnos si estamos presenciando el retiro definitivo de una leyenda. Messi ha sido claro en su carta: “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”.
Jorge Messi no solo fue su fan número uno; fue quien lo llevaba a los entrenamientos apenas regresaba de su chamba y quien nunca, absolutamente nunca, faltó a un partido. Esa presencia constante, a veces crítica y siempre orgullosa, es el vacío que hoy intenta llenar un Lionel Messi que, por primera vez en su carrera, no tiene claro si quiere seguir pateando el balón.
Desde nuestra redacción, enviamos toda nuestra solidaridad a la familia. Se va el hombre que creyó en Messi cuando apenas era un niño con un sueño, pero nos queda su legado de esfuerzo y humildad. Como bien dice Lio: “Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá”.
Fuente: Sopitas Deporte