“No estamos protegiendo a nadie”: Claudia Sheinbaum se lanza contra la narrativa de la oposición en el caso Rocha Moya

La Presidenta marca la raya y exige reciprocidad en las relaciones con Estados Unidos

La tensión política en México sigue a tope. Durante su más reciente conferencia matutina desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue contundente: su administración no tiene la intención de encubrir a nadie, y menos en el complejo escenario que rodea al caso de Rubén Rocha Moya y sus excolaboradores. En Tantita Tinta, hemos dado seguimiento a este drama político que no solo involucra a figuras locales, sino que tensa las cuerdas de la diplomacia con el vecino del norte.

La respuesta ante la “ofensiva” política

La mandataria no se guardó nada al calificar las críticas recientes como parte de una “ofensiva de la derecha mexicana”. Según Sheinbaum, ciertos sectores y comentaristas están tejiendo una narrativa para sugerir que el Gobierno Federal es cómplice de la impunidad o que existe un colapso inminente en los acuerdos de extradición. “Aquí no se está cubriendo a nadie”, reiteró, subrayando que la Fiscalía General de la República tiene plena autonomía para investigar y deslindar responsabilidades.

Para el equipo de Tantita Tinta, es vital recordar que este choque discursivo ocurre en un momento donde la cooperación binacional parece estar bajo una lupa constante. La Presidenta cuestionó por qué los reflectores están casi siempre enfocados en México, mientras se minimizan problemas críticos en Estados Unidos, como el tráfico de armas y el consumo de sustancias que, a la larga, son motores de la violencia que padecemos de este lado de la frontera.

El estira y afloja de las extradiciones

Uno de los puntos más interesantes del discurso fue el tema de la reciprocidad. Sheinbaum recordó que México tiene actualmente 269 solicitudes de extradición en espera ante las autoridades estadounidenses, de las cuales ninguna ha sido concretada. La lógica es simple: si México exige pruebas para proceder contra sus ciudadanos, es justo que el gobierno de EE. UU. haga lo propio cuando se le solicita la entrega de personas requeridas por la justicia mexicana.

  • El reclamo: Se exige que Estados Unidos atienda el tráfico ilegal de armas.
  • El dato: México mantiene 269 expedientes de extradición abiertos sin respuesta positiva.
  • La postura: La Presidenta rechaza que los acuerdos bilaterales estén rotos; simplemente están en un proceso de exigencia de pruebas.

¿Qué sigue en este tablero de ajedrez político?

La posición del Ejecutivo es clara: se seguirá insistiendo en las extradiciones pendientes, buscando que los juicios se lleven a cabo bajo las normas legales correspondientes. Sheinbaum enfatizó que no se puede ser omiso ante los eventos que sacuden la estabilidad nacional, pero tampoco caer en el juego de las presiones mediáticas que buscan desestabilizar la imagen del país.

En resumen, lo que vemos es un gobierno que intenta navegar entre la presión internacional y una férrea defensa de su autonomía política. El tiempo dirá si esta postura logra equilibrar la balanza o si el ruido mediático seguirá marcando el ritmo de la agenda nacional. Mientras tanto, en Tantita Tinta, te sugerimos no perder de vista los próximos movimientos en la Fiscalía, ya que ahí es donde realmente se escribirá el desenlace de esta historia.

Fuente: El Universal

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