¿Qué pasó con el gigante de los videojuegos?
En Tantita Tinta siempre estamos atentos a lo que mueve el mundo digital, y esta semana Nintendo nos dio de qué hablar, pero no por las razones que esperaban. La compañía japonesa, ese refugio de nuestra infancia, sufrió un desplome importante en sus acciones tras una presentación de juegos que, siendo honestos, dejó a muchos con un sabor agridulce.
Durante un evento Nintendo Direct de 50 minutos, la empresa de Kioto mostró sus cartas para lo que viene. El problema es que el anuncio principal fue un remake de un clásico de 1998, sin fecha concreta de lanzamiento y con una notable ausencia de títulos nuevos de sus franquicias estrella, como Mario. Para los inversionistas, esto fue el equivalente a esperar un banquete y recibir solo una botana.
El mercado no perdona
Los números no mienten y el castigo fue inmediato. Las acciones de la compañía cayeron hasta un 8.2% en la bolsa de Tokio. Si ponemos esto en perspectiva, la empresa ha perdido cerca de un 30% de su valor en lo que va del año. Esta racha negativa se suma a una preocupación que ya venía cocinándose: la lentitud en las ventas de software y el encarecimiento de los componentes para fabricar consolas.
Hagamos cuentas: aunque las fluctuaciones bursátiles son volátiles, estamos hablando de miles de millones de pesos mexicanos (MXN) que se esfumaron en una sola jornada, reflejando el nerviosismo de quienes ponen su dinero en la firma de Mario.
¿La Switch 2 llegará a tiempo para salvar el día?
En Tantita Tinta analizamos que la gran duda no es solo el presente, sino el futuro cercano. Existe mucha incertidumbre sobre si el catálogo actual y el que viene será suficiente para mover las unidades de la rumoreada Switch 2. Amir Anvarzadeh, estratega de Asymmetric Advisors, fue bastante directo al respecto: el evento pareció más un recorrido por el baúl de los recuerdos de la Nintendo 64 que una visión de innovación.
La estrategia de Nintendo parece ser ambiciosa; de acuerdo con reportes recientes, la empresa busca vender tantas unidades de su futura consola como logró en el año fiscal anterior. Pero aquí está el detalle: el éxito de una consola no solo depende del hardware, sino de los “títulos asesinos”, esos juegos que te obligan a sacar la tarjeta de crédito y correr a la tienda. Sin un nuevo Mario o una IP que rompa el mercado, la tarea se vuelve cuesta arriba.
- El reto: Mantener el interés del usuario con hardware que ya empieza a mostrar su edad.
- La apuesta: Lograr que la siguiente consola tenga un lanzamiento lo suficientemente sólido para justificar la inversión.
- La realidad: Los inversionistas están cansados de los refritos y quieren ver innovación real en la pantalla.
¿Podrá Nintendo darle la vuelta a esta situación o estamos viendo el fin de una era dorada? Solo el tiempo lo dirá, pero por ahora, la casa de Mario necesita ponerse las pilas si quiere recuperar la confianza de quienes esperan ver algo más que nostalgia en sus pantallas.
Fuente: Bloomberg Tecnologia