¡Prepara tu mejor pose para la selfie: llegó el Museo del Gato!
Si eres de los que se detiene en la calle cada vez que ve un minino, o de los que tiene la galería de su celular llena de fotos de su mascota haciendo cosas raras, esto te interesa. En Tantita Tinta sabemos que los michis dominan internet, pero ahora, también se han apoderado de un espacio físico en el corazón de la capital. Se trata del nuevo Museo del Gato, un recinto que abrió sus puertas este 10 de agosto y que promete ser la nueva parada obligatoria para quienes profesan su amor eterno por estos felinos.
Este proyecto no es una ocurrencia cualquiera; es la materialización del amor que Esther y Marco, los creadores de La Gatería (el primer Cat Café de América Latina), tienen por estos peludos. Su misión es clara: cambiar la narrativa y mostrarle al mundo que los gatos son seres fascinantes, complejos y, a veces, un poquito incomprendidos.
Un viaje en el tiempo con Sissi como guía
Desde que cruzas la entrada, una gatita llamada Sissi se convierte en tu compañera de aventura. A través de una serie de proyecciones, ella nos guía por un recorrido histórico que comienza desde los orígenes de su especie, pasa por el antiguo Egipto —donde los trataban casi como deidades— hasta llegar a la época medieval, cuando la mala fama y los mitos sobre ellos provocaron líos bastante oscuros. Es un recordatorio fascinante de cómo nuestra relación con ellos ha cambiado drásticamente a lo largo de los siglos.
Realidad virtual y relajación en una bola de estambre
El museo se divide en cuatro salas interactivas donde la tecnología y el confort se dan la mano. En la segunda sala, el diseño te hará sentir que entraste a un universo paralelo. Hay un área dedicada a la relajación dentro de una gigantesca bola de estambre, donde el audio del ronroneo ambiental —que, como bien sabes, tiene efectos terapéuticos— te hará olvidar el estrés del tráfico de la CDMX.
Pero la joya de la corona es la experiencia de realidad virtual. Aquí, los visores no son solo un accesorio; te permiten vivir el mundo desde la perspectiva de un gato. Caminar por las azoteas, sortear los peligros de la ciudad y escalar muebles se siente mucho más real de lo que imaginas. Es, sin duda, una lección de empatía gatuna.
Juguetes, arte y la Sissi gigante
Para los que buscan la foto perfecta, el museo no decepciona. En la zona de juego, techos llenos de cascabeles y pelotas de luces invitan a sacar el niño interior. Pero el plato fuerte viene al final: un espacio dedicado al arte, la música y, claro, tu propio michi. Puedes escanear un código QR para presumir a tu mascota en las pantallas del museo o tomarte una foto en un sillón decorado con elementos icónicos de la CDMX, como el Ángel de la Independencia, con una Sissi gigante durmiendo a tu lado como telón de fondo.
Más que un museo: una causa noble
En Tantita Tinta nos encanta cuando la diversión tiene propósito. Por eso, nos parece importante destacar el Templo de los Deseos. Inspirados en la tradición japonesa de los templos, aquí puedes escribir tus peticiones en tablillas de madera (ema). Lo más increíble es que, por una aportación de 30 pesos, ayudas directamente a financiar una unidad móvil de esterilización. Así, tu visita no solo es un rato agradable, sino una forma de combatir la sobrepoblación felina en zonas vulnerables.
Información básica para tu visita
- ¿Dónde?: Paseo de la Reforma 87, piso 4, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc.
- Horarios: Lunes a viernes de 11:00 a 21:00; sábados de 10:00 a 21:00; domingos de 11:00 a 20:00.
- Costo: 350 MXN de lunes a jueves y 385 MXN de viernes a domingo. (Menores de 3 años entran gratis).
¿Te animas a visitarlo? Es una experiencia que, más allá de lo visual, nos conecta con nuestros amigos peludos de una forma totalmente distinta.
Fuente: Sopitas Cosas