Más allá del tráfico: 6 joyas ocultas del norte de la CDMX que tienes que visitar

¿Qué hay de bueno al norte de la CDMX? Spoiler: Mucho más de lo que crees

Si vives en la capital, seguro te ha pasado: llega el fin de semana y, por inercia, terminas en los mismos lugares de siempre (sí, hablamos de la Roma, la Condesa o el Centro Histórico). Pero, ¿qué pasaría si te dijéramos que el norte de la CDMX, específicamente las alcaldías Gustavo A. Madero y Azcapotzalco, tiene un tesoro escondido esperando a que lo descubras? En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de explorar esta zona que, lejos de ser solo ruido y concreto, resguarda una historia fascinante y rincones que te van a sorprender.

Para entender el norte, hay que echarle un ojo al pasado. Mucho antes de que los mexicas dominaran el Valle, los Tapanecas ya hacían de las suyas con su capital en Azcapotzalco desde el siglo XVII. Eran los meros meros, al grado de que los aztecas tenían que pagarles tributo. Con los años, la zona se convirtió en el epicentro de la industrialización del país: aquí se trazaron las primeras vías ferroviarias porfiristas y surgieron colonias con arquitectura californiana que, como la icónica Lindavista, siguen luciendo impecables.

Guía de supervivencia para un fin de semana norteño

¿Listo para cambiar de aires? Aquí te dejamos nuestra selección de lugares que valen cada minuto de tu tiempo:

  • Bosque de Aragón: Con 160 hectáreas, es el segundo pulmón verde más grande de la capital. Olvídate del estrés citadino y piérdete entre sus senderos o visita el humedal, un oasis que alberga más de cien especies de aves.
  • Zoológico de San Juan Aragón: Si buscas un plan familiar, este lugar es un imperdible. Recientemente remodelado bajo estándares de bienestar animal, el zoológico se rifa con la conservación del lobo mexicano.
  • Planetario Luis Enrique Erro: Es el más antiguo de la ciudad y sigue siendo un referente de la ciencia en México. Sus proyecciones en alta resolución en el domo son una experiencia que te hará sentir que estás viajando por la Vía Láctea.
  • Tianguis de San Felipe: Prepárate, porque esto es otro nivel. Son más de 7 kilómetros de puro caos creativo donde encuentras de todo: desde discos vintage y antigüedades, hasta refacciones para tu coche o garnachas que te harán chuparte los dedos.
  • Restaurante Nicos: En la colonia Clavería está este templo de la gastronomía. Con mención en la Guía Michelin, su propuesta de cocina casera con insumos locales es una joya. Y ojo, cuando es temporada, sus chiles en nogada son, para muchos, los mejores de todo México.
  • Museo de la Basílica de Guadalupe: No te quedes solo con la visita a la Villa. Este museo resguarda más de 4 mil piezas de arte virreinal, documentos históricos y textiles que son una joya cultural poco valorada.

Desde el misticismo del Tepeyac hasta el sabor único de sus mercados, el norte de nuestra ciudad tiene una personalidad propia que no le pide nada a nadie. ¿Te animas a visitarlo este próximo sábado? Cuéntanos en los comentarios qué otro lugar crees que nos faltó en la lista.

Fuente: Sopitas Cosas


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