¿Qué hay detrás del cohete?
En Tantita Tinta siempre nos ha gustado seguirle la pista a Elon Musk, pero lo que está pasando esta semana con SpaceX es otro nivel. La compañía llega a Wall Street con una valoración que promete superar los 1.2 billones de dólares (algo así como 24 billones de pesos mexicanos, ¡una locura!). Y aunque todos pensamos inmediatamente en cohetes y misiones a Marte, los analistas más pesados ya nos advirtieron: el futuro de SpaceX no se juega en la órbita, sino en la Inteligencia Artificial.
El espacio como simple plataforma
Es innegable que SpaceX es el rey indiscutible allá arriba. Tienen el sistema de lanzamiento reutilizable más potente del mundo y una red de satélites que ya nos conecta hasta en la sierra. Sin embargo, en el mundo de las inversiones, el negocio espacial tradicional empieza a verse pequeño. Se estima que para 2030, mientras el sector aeroespacial genere unos 9,700 millones de dólares, el área de Inteligencia Artificial podría dispararse hasta los 127,700 millones de dólares.
El equipo de Tantita Tinta ha estado analizando los reportes y la conclusión es clara: lanzar cohetes es solo el “habilitador”. La verdadera chamba está en lo que esa infraestructura permite construir. ¿Imaginas centros de datos en órbita o una red masiva de cómputo espacial? Pues para allá va la tirada.
Starship: La pieza clave del rompecabezas
Para llegar a esa meta, todo depende de Starship. Este sistema no solo busca reducir costos, sino llevar al espacio la capacidad necesaria para procesar datos a una escala nunca antes vista. Algunos cálculos sugieren que, en el escenario más optimista, SpaceX podría desplegar hasta 59,000 satélites dedicados exclusivamente a la IA, generando ingresos anuales por 225,000 millones de dólares (aproximadamente 4.5 billones de pesos).
Los riesgos del sueño espacial
No todo es miel sobre hojuelas. Mientras Starlink es actualmente el único motor de dinero real —registrando ingresos por 11,400 millones de dólares en 2025—, la división de IA todavía es una promesa que consume mucha caja. De hecho, el año pasado, esta área tuvo pérdidas por 6,400 millones de dólares.
- La ventaja de la IA: Contratos estratégicos con pesos pesados como Google y Anthropic.
- El reto: Mantenerse al frente en una carrera donde competidores como Grok 4.3 todavía tienen mucho camino por recorrer.
- La duda razonable: ¿Es sostenible este ritmo de inversión? Algunos expertos sugieren que las valoraciones actuales están muy infladas, cotizando a múltiplos que harían sudar a cualquier analista de Silicon Valley.
En Tantita Tinta te seguiremos contando cómo se desarrolla esta historia. Lo que es un hecho es que SpaceX ha pasado de ser una empresa de exploración espacial a una apuesta tecnológica total. Si logran dominar la IA desde el cielo, el límite literalmente no existe.
Fuente: Bloomberg Tecnologia