¿Luna de miel terminada? La confianza en el gobierno de Javier Milei toca fondo

El termómetro político no miente: la gestión de Milei enfrenta su momento más difícil

En Tantita Tinta siempre tenemos el ojo puesto en lo que pasa más allá de nuestras fronteras, especialmente cuando se trata de movimientos que sacuden el tablero político latinoamericano. Y es que el panorama en Argentina está, por decir lo menos, tenso. La confianza en la administración de Javier Milei sigue sin levantar cabeza y ha caído a su punto más bajo desde septiembre del año pasado.

De acuerdo con el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que mide mensualmente la Universidad Di Tella, el indicador sufrió una nueva caída del 1.6% durante el mes de mayo. Para ponerlo en perspectiva, esta es la sexta vez consecutiva que el índice se va hacia abajo, acumulando una contracción preocupante del 19.2% en lo que va del 2026.

¿Qué dicen los números?

El ICG cerró el mes en 1.99 puntos dentro de una escala que va del 0 al 5, lo que técnicamente se traduce en una aprobación ciudadana del 39.8%. Aunque para muchos analistas estos números parecen fríos, en el mundo de la política son el equivalente a un foco rojo en el tablero de tu computadora: indican que el ciudadano está empezando a cuestionar el rumbo de la chamba que se está haciendo desde la Casa Rosada.

Si comparamos estos datos con el contexto económico, el panorama no es menor. Considerando que el dólar oficial ronda los 1,406 MXN por unidad (tomando como referencia cotizaciones locales ajustadas), la incertidumbre económica es el elefante en la sala que nadie puede ignorar.

¿Es realmente un desastre? El contexto es clave

Aquí en Tantita Tinta analizamos los datos con lupa y, aunque la cifra es baja, los expertos de la Di Tella señalan que, en términos históricos, el gobierno de Milei todavía se sostiene en niveles que no son ajenos a otras gestiones pasadas. De hecho, el índice actual es comparable con lo que registraron en su momento Mauricio Macri y Néstor Kirchner a estas alturas de sus respectivos mandatos.

Sin embargo, el desglose por componentes nos cuenta una historia más compleja:

  • Capacidad de gestión: Cayó un 5.6%, marcando un nuevo mínimo histórico para este gobierno.
  • Preocupación por el interés general: Bajó un 2.5%, reflejando una ciudadanía más escéptica sobre para quién trabaja realmente el equipo presidencial.
  • Honestidad percibida: Tuvo un tropiezo del 1.6%.

La división geográfica: el peso de las regiones

El descontento no se siente igual en todos lados. Mientras que en el interior del país todavía se mantiene un respaldo relativo (43.4%), el Gran Buenos Aires se lleva el premio a la zona con mayor desconfianza, con una aprobación que apenas llega al 33%. Es claro que la zona metropolitana está viviendo el drama con mucha más intensidad que el resto del país.

Al final, este índice es el termómetro que el mercado y los políticos siguen con obsesión, pues históricamente ha predicho con mucha precisión qué va a pasar en las urnas. Por ahora, el gobierno de Milei se encuentra en una encrucijada donde cada movimiento cuenta y el margen de error parece haberse agotado. ¿Lograrán darle la vuelta al marcador o seguiremos viendo cómo la confianza se desinfla? En Tantita Tinta seguiremos dándole seguimiento a este lío.

Fuente: Bloomberg Tecnologia

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