Las finanzas públicas en aprietos: ¿Por qué cayeron los ingresos de México en abril?

Un golpe al bolsillo público: ¿Qué pasó con la recaudación?

Si alguna vez te has preguntado cómo afecta el precio de la gasolina a la economía general del país, el reporte de este mes es la respuesta clara. En Tantita Tinta analizamos el reciente informe de la Secretaría de Hacienda y el panorama no es precisamente alentador: los ingresos totales de México sufrieron una caída anual real del 6.4% durante abril. Estamos hablando de una cifra que alcanzó los 730,510 millones de pesos, el descenso más marcado para un mes de abril desde el 2020.

¿Gasolina barata o recaudación estancada?

El meollo del asunto tiene nombre y apellido: los subsidios a los combustibles. Para evitar que la inflación se disparara debido al aumento en los precios internacionales del petróleo —provocado por tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz—, el gobierno decidió meterle mano a los estímulos fiscales. En términos sencillos, el Estado dejó de cobrar gran parte del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para que a ti no te costara tanto llenar el tanque.

Como resultado, la recaudación por IEPS de combustibles bajó un 10.1% anual. Fue un movimiento estratégico para proteger el bolsillo de los mexicanos, sí, pero con un costo alto para las arcas públicas. Durante abril, el diésel fue el más beneficiado, llegando a tener un estímulo de hasta el 81.2% de la cuota. Es decir, el gobierno absorbió buena parte del golpe del mercado internacional.

El factor ISR: Menos movimiento en empresas y asalariados

Pero no todo es culpa de la gasolina. Otro protagonista en este drama financiero es el Impuesto Sobre la Renta (ISR). La recaudación de este impuesto cayó un 12.9% en términos reales, algo que Hacienda atribuyó principalmente a declaraciones anuales menos robustas tanto de personas morales como físicas.

A esto hay que sumarle que el mercado laboral no está en su mejor momento. El empleo asegurado ante el IMSS apenas creció un 0.1% mensual, lo que refleja un estancamiento en la economía que se siente en las calles y en las oficinas. Cuando el empleo formal se atora, la recaudación lo resiente de inmediato.

¿Hay algún rayo de esperanza?

Para no dejarte con puras malas noticias, hay un dato que destaca: el IVA. A diferencia de otros indicadores, la recaudación por consumo superó las expectativas por 30,000 millones de pesos, alcanzando los 160,742 millones. Esto significa que, a pesar de todo, el consumo interno sigue moviendo la maquinaria, registrando un crecimiento real del 12.5% anual.

La lupa de las calificadoras

Para nosotros en Tantita Tinta, lo que más preocupa es lo que dicen los expertos internacionales. Agencias como Moody’s y S&P tienen a México bajo la lupa. La combinación de una economía que no despega y gastos de gobierno que siguen subiendo hace que la consolidación fiscal se vuelva un verdadero malabarismo financiero. La pregunta que queda en el aire es: ¿cómo ajustará el gobierno el cinturón en los próximos meses para evitar que el déficit se nos escape de las manos?

Fuente: Bloomberg Tecnologia

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