La Reserva Federal ya no le quita el ojo a la IA: ¿Promesa económica o bomba de tiempo?

La Inteligencia Artificial se coló hasta la cocina de la Fed

En Tantita Tinta siempre estamos al pendiente de qué mueve al mundo y, recientemente, la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos nos dio una sorpresa: la Inteligencia Artificial (IA) ya no es solo cosa de programadores o de quienes estamos todo el día pegados a la computadora. Ahora, la IA se convirtió en el tema principal de las reuniones de política monetaria del banco central más importante del mundo.

Si echamos un ojo a las minutas de su última reunión, nos damos cuenta de que el tema es serio. En solo 15 párrafos dedicados a analizar cómo va la economía, la IA apareció mencionada 18 veces. Como bien apunta el economista Derek Tang, esta tecnología ya no solo es una novedad curiosa; está afectando todo: desde qué tan caros estarán los productos en el súper hasta si vas a conservar tu chamba o no.

¿Aliada de la productividad o presión inflacionaria?

El gran sueño de los expertos es que la IA nos ayude a ser mucho más eficientes, permitiendo que las empresas hagan más cosas con menos recursos. Esto, teóricamente, debería impulsar el crecimiento económico sin que los precios se disparen. Pero, ¡ojo!, en la Fed no cantan victoria tan rápido.

A pesar de que el mandato principal de la Fed es mantener los precios estables y cuidar el empleo, la IA les trae dolores de cabeza por ambos frentes:

  • El efecto inflación: La inversión masiva en chips y software de última generación está inflando los costos de producción. ¿Resultado? Productos como smartphones son más caros. Algunos funcionarios temen que esto sea solo el comienzo de una ola inflacionaria que no quieren ver.
  • El drama del mercado laboral: La IA está creando una dualidad extraña. Mientras desplaza puestos básicos y de programación, está generando una demanda salvaje de trabajadores para construir centros de datos. En lugares como El Paso, Texas, ya es casi imposible encontrar electricistas o fontaneros porque todos están chambeando en la infraestructura necesaria para la IA.

¿Burbuja financiera a la vista?

Para nosotros en Tantita Tinta, lo que más nos preocupa es la estabilidad financiera. La Reserva Federal advirtió que estamos ante un escenario de alta incertidumbre. Si las promesas de la IA no se cumplen —y la tecnología termina decepcionando a los grandes inversionistas—, podríamos ver un desplome en los mercados bursátiles. Esto no solo afectaría a los de Wall Street, sino que golpearía directamente el gasto de las familias y la salud de los bancos regionales que han prestado dinero a diestra y siniestra para financiar estas locuras tecnológicas.

Además, no olvidemos el tema de la ciberseguridad. La IA ha creado una capa de vulnerabilidad adicional que tiene a los banqueros y reguladores en alerta máxima. Ya lo decía el Tesoro en reuniones de urgencia: los riesgos para el sistema financiero son reales y están evolucionando tan rápido como los algoritmos.

¿Demasiado pronto para celebrar?

Aunque optimistas como Kevin Warsh creen que la IA duplicará nuestro nivel de vida en una generación, la mayoría de los funcionarios prefieren guardar la calma. Estamos en una etapa muy similar a los años 90 con la llegada de Internet: todo mundo habla de ello, parece que está en todas partes, pero en los datos de productividad todavía falta ver ese “brinco” real.

Por ahora, lo único claro es que la Fed no piensa soltar el tema. Seguiremos vigilando de cerca cómo impacta esta revolución en nuestro bolsillo, porque al final del día, los movimientos de la economía gringa terminan resonando fuerte en nuestras carteras mexicanas.

Fuente: Bloomberg Tecnologia


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