¿El fin del romance entre Star Wars y el público?
Parecía que sería el regreso triunfal de una galaxia muy, muy lejana a las salas de cine, pero la realidad ha golpeado a Disney con la fuerza de un destructor estelar. En Tantita Tinta hemos seguido de cerca el desempeño de The Mandalorian and Grogu, y los números, siendo honestos, no son nada alentadores. Después de una larga espera desde 2019 sin ver a Star Wars en pantalla grande, el regreso de Din Djarin y nuestro pequeño ser verde favorito ha terminado en un tropiezo que duele hasta en la taquilla.
Un récord que nadie quería alcanzar
¿Recuerdan el trago amargo que fue Han Solo: Una historia de Star Wars? Pues la nueva cinta del mandaloriano ha logrado igualar su marca negativa: apenas aguantó seis fines de semana dentro del top 10 de Estados Unidos. La película cayó al puesto número once el fin de semana pasado, recaudando unos escasos 600 mil dólares (aproximadamente 11 millones de pesos mexicanos). Para nosotros en Tantita Tinta, esto es un síntoma claro de que el público está siendo mucho más selectivo con lo que decide pagar para ver en pantalla grande.
Las cuentas no salen como esperaban
Si echamos un ojo a las cifras, el panorama es complejo. Con una recaudación local de 176.83 millones de dólares (cerca de 3,200 millones de pesos), la cinta se perfila para ser la película de acción real de la franquicia menos taquillera en la historia de Estados Unidos. Superar los 213.76 millones de dólares (casi 3,900 millones de pesos) de Han Solo parece, a estas alturas, una misión imposible.
A nivel global, la película ha sumado 329 millones de dólares (unos 6,000 millones de pesos). Considerando que costó 165 millones (3,000 millones de pesos) producirla, no es un desastre financiero total como lo fue la aventura de Han Solo —que disparó su presupuesto hasta los 275 millones de dólares—, pero está muy lejos de ser el éxito arrollador que Disney necesitaba para consolidar el regreso triunfal de la saga.
¿Qué sigue para la galaxia?
El equipo de Tantita Tinta cree que este es un momento de reflexión profunda para la casa de Mickey Mouse. La presión ahora recae sobre el estreno de Star Wars: Starfighter, que contará con Ryan Gosling como protagonista. Si esa cinta no logra convencer a la audiencia, el futuro de la marca en el cine podría verse sometido a una reestructuración drástica. ¿Estamos ante un cambio de era o simplemente ante una saturación de contenido? La respuesta llegará el próximo año, pero por ahora, la Fuerza parece estar un poco cansada.
Fuente: Espinof