¡La Máquina está de fiesta! Cruz Azul rompe los pronósticos y levanta la copa
En Tantita Tinta siempre decimos que el futbol es un estado de ánimo, y para la afición celeste, este fin de semana ha sido una montaña rusa de emociones que terminó con el mejor final posible. Cruz Azul ha conquistado su décima corona en la Liga MX, cerrando un capítulo de sufrimiento y abriendo uno nuevo lleno de gloria, gloria absoluta.
La historia de este campeonato parece sacada de un guion de película. Hace apenas unas semanas, el equipo vivía momentos de incertidumbre tras la salida del estratega Nicolás Larcamón. El pesimismo rondaba La Noria, pero ahí apareció Joel Huiqui. Con una mano firme y el corazón puesto en la cancha, Huiqui tomó el timón y el equipo no volvió a perder. En Tantita Tinta no nos sorprende: a veces, un cambio de aires es justo lo que un equipo necesita para recordar quién es.
Un cierre de película contra los Pumas
La final contra Pumas no fue un paseo por el parque. Ciudad Universitaria rugió con el gol tempranero de Robert Morales, un disparo desde fuera del área que puso a temblar a más de uno. Parecía que los fantasmas de antaño regresarían para acechar a La Máquina, pero el destino tenía otros planes.
El empate llegó de una forma curiosa: un pase filtrado de Charly Rodríguez encontró a Rotondi, cuyo centro terminó rebotando en Rubén Duarte para un autogol que le dio vida a los cementeros. A partir de ahí, el partido se volvió un duelo de ajedrez y resistencia física, marcado por las lesiones que mermaron a Pumas y la expulsión de Uriel Antuna, que dejó a los universitarios con diez hombres en el campo.
El momento que quedará para la historia
Cuando el reloj marcaba tiempo de compensación, el argentino Carlos Rotondi se vistió de héroe. Con una media vuelta impecable que dejó sin oportunidad a Keylor Navas, el número 29 sentenció el encuentro y el campeonato. La imagen de Rotondi corriendo por la pista de atletismo mientras besaba el escudo es ya, sin duda, una de las postales más icónicas del futbol mexicano reciente.
- La décima estrella: Un hito que pone a Cruz Azul en el olimpo de los grandes.
- El efecto Huiqui: La consolidación de un proyecto que ilusiona de cara al próximo torneo.
- El sueño de Charly: Con este título, el mediocampista mexicano alza la mano para ser pieza clave en el próximo Mundial.
Para nosotros en Tantita Tinta, este campeonato significa mucho más que trofeos y medallas. Es la redención de una afición que se mantuvo fiel incluso en los momentos más oscuros. Ahora, la pregunta en el aire es: ¿se quedará Huiqui para darle continuidad a este proyecto? La respuesta parece inclinarse a un sí rotundo, y los cementeros ya sueñan con el bicampeonato.
Mientras Pumas analiza qué hacer con su sequía, Cruz Azul celebra. La décima ya es suya y la fiesta apenas comienza en la CDMX.
Fuente: Sopitas Deporte