Kim Kardashian conquista la Ciudad Luz con un guiño a los años 2000
Aunque el calendario insiste en que las hojas secas y los tonos marrones están a la vuelta de la esquina, a la reina del drama mediático y los negocios, Kim Kardashian, las reglas del clima le hacen lo que el viento a Juárez. En Tantita Tinta nos encanta seguirle la pista a sus osadías estilísticas, y su más reciente aparición en París ha vuelto a poner de cabeza al mundo del diseño.
Aprovechando su visita a la capital francesa para asistir a un concierto de la icónica Céline Dion —y de paso tener una agenda social bastante movida—, la fundadora de Skims decidió que el otoño puede esperar. En su encuentro con el mismísimo Christian Louboutin, la empresaria ignoró por completo los códigos de vestimenta tradicionales para regalarnos una cátedra de cómo revivir los años 2000 sin caer en el exceso.
El vestido blanco que desafía las reglas del termómetro
Para esta salida, Kim apostó por una pieza firmada por Ludovic de Saint Sernin: un vestido blanco ajustado de cuello halter, con un escote redondo sumamente pronunciado y un tirante delicadamente anudado que grita estética Y2K por todos lados. Lejos de verse anticuado, el diseño demostró que el blanco no tiene temporada y que bien llevado puede ser el protagonista absoluto del guardarropa, incluso cuando el termómetro empieza a bajar.
Para equilibrar la jugada y darle un toque completamente actual, la empresaria complementó el vestido con una chamarra bomber corta de cuero blanco. Esta combinación de texturas no solo aportó dimensión al conjunto, sino que demostró por qué ella sigue dictando cátedra en las calles de Europa.
Los detalles que completan la jugada
- Calzado imponentes: Unos tacones puntiagudos de Louboutin con estampado de serpiente que elevaron el factor de sofisticación al máximo.
- Accesorios con actitud: Lentes de sol oversize con forma de escudo que le inyectaron un toque ligeramente futurista a todo el look.
- Apuestas arriesgadas: Este outfit se suma a su reciente cita en el exclusivo local parisino Ferdi, donde la vimos luciendo un vestido negro midi con transparencias y encaje que dejó a más de uno con la boca abierta.
Para nosotros en Tantita Tinta, lo verdaderamente fascinante de Kim Kardashian no es solo la cantidad de dinero que invierte en su guardarropa, sino su capacidad infinita para reinventarse y hacer que tendencias del pasado parezcan recién salidas de una pasarela del futuro. Mientras tanto, nos quedamos analizando si nos atreveríamos a usar blanco en plena temporada otoñal. ¿Jalas a intentarlo o prefieres los abrigos tradicionales?
Fuente: Vogue