¿Justicia en vilo? El caso de Fátima Cecilia ante una decisión que podría marcar un antes y un después

La lucha por la memoria de Fátima llega a un momento crítico

Han pasado seis años desde aquel febrero de 2020 que le arrebató la vida a Fátima Cecilia Aldrighetti, una pequeña de apenas siete años cuya partida cimbró a todo México. Hoy, en Tantita Tinta, nos detenemos a reflexionar sobre la fragilidad de la justicia, pues el caso que indignó a nivel internacional se encuentra en una etapa decisiva: Mario Alberto Reyes Nájera y Gladis Giovanna Cruz Hernández, sentenciados por el feminicidio y secuestro agravado de la menor, están apelando su condena buscando la libertad.

Un calvario que no termina en los tribunales

Para Sonia López, tía de Fátima, la batalla legal ha sido un camino empedrado. Tras años de presentar pruebas y enfrentar dos juicios, el 30 de abril de 2025 se dictó una sentencia que parecía dar un poco de paz a la familia. Sin embargo, el pasado 18 de agosto, la esperanza de que el proceso estuviera cerrado se vio amenazada. Los responsables presentaron una apelación solicitando la revocación de su sentencia y su salida inmediata de prisión.

“Ellos están apelando con mentiras y engaños, tratando de encontrar una falla en el sistema que los beneficie”, compartió Sonia en una conversación donde la angustia y la firmeza se mezclan. Para ella, el calvario no terminó con la sentencia; se trata de una lucha constante contra la revictimización y el desgaste emocional que supone revivir el horror una y otra vez.

¿Qué está en juego para el sistema judicial?

La decisión ahora recae en los magistrados Armando Sánchez Palacios, Benjamín Armando Avilés Plazola y Jorge Ponce. La resolución que emitan en los próximos días no solo definirá el futuro de los culpables, sino que enviará un mensaje contundente sobre la impartición de justicia en nuestro país. En Tantita Tinta sabemos que este caso no es uno más; es un símbolo de la urgente necesidad de protección para nuestras niñas y niños.

  • El impacto social: Una resolución a favor de los feminicidas no solo sería una herida abierta para la familia, sino un golpe directo a la confianza en el sistema de justicia mexicano.
  • La memoria histórica: Sonia López ha sido clara: la sentencia no es solo por Fátima, es para sembrar una semilla de seguridad para todas las infancias en México.

Recordar para no repetir

Resulta imposible olvidar los detalles del caso: Fátima salió de su escuela en Tulyehualco, Xochimilco, y fue entregada a una desconocida. Cinco días después, su cuerpo fue hallado en Tláhuac. La atrocidad del acto fue minimizada por declaraciones absurdas sobre una supuesta “noviecita”, una narrativa que fue duramente criticada por la familia, al considerar que solo perpetuaba el dolor y la violencia mediática.

La tía de la pequeña es contundente: si el sistema falla ahora, se perdería una oportunidad histórica de rectificar y proteger la memoria de quienes ya no están. Desde nuestra trinchera, hacemos un llamado a no quitar el dedo del renglón. La justicia no solo debe ser aplicada, debe ser vista y sentida por las víctimas.

El país entero tiene los ojos puestos en esta apelación. Que la ley sea un escudo, y no una puerta abierta para quienes cometieron actos que, por ningún motivo, deberían quedar impunes.

Fuente: El Universal


Deja un comentario